viernes, diciembre 20

Ecos lejanos.

Dic. 2013.  Ecos lejanos.
El vidrio frío condensa a la niebla sin alterarse.
Roza el viento robándole el calor al cuerpo tibio.
Mi mano quieta recorre de memoria tu imagen.
Se fue la noche, el olor de tu cuerpo regresa a mi….
Busco tu calor y me quemo el alma con los pies fríos.
La lluvia corre sobre el rostro como lágrimas.
Nubes rasantes bordan el horizonte.
De luz a sombras sin preguntar a nadie, el día cambia.
Llegan difusos a través de la brisa, ecos lejanos.

Andrea Guadalupe. 

jueves, diciembre 19

Amaneció y…

Dic. 2013.     Amaneció y…
Paz en la lluvia, todo tiene un orden: cae y moja
El cielo se pone gris, viene tormenta… De a poco cambia…
La lluvia cae y me hace recordar que me esperas
¿Pensarás en mí?  ¿Se detendrá tu mente en mi recuerdo?
¿Cómo saberlo?  Me llenas de preguntas…  ¡Yo sólo vivo!
Abrí los ojos  y te vi a mi lado, afuera llueve
Llueve y llueve, continúa lloviendo y lloverá más.
El frío se va cuando tu cuerpo duerme junto al mío.
Amaneció y… Está lloviendo.

Andrea Guadalupe. 

domingo, diciembre 15

Ahora, todo cambia de color.

Dic. 2013  Ahora, todo cambia de color.
La luz del día pasea por mi jardín, llena mis ojos
Es otro día para poder caminar y nos acerca
Estas por llegar lo dicen mis sentidos y mi corazón
El espíritu es un fuego que se va resplandeciendo
La paz encuentro envuelta en tus brazos, me transfiguro
De mil maneras me inundas con tu luz y quedo ciega
El día nace te veo conectada,  me siento feliz.
Ahora, todo cambia de color.

Andrea Guadalupe. 

sábado, diciembre 14

Hoy es otro hoy

Dic. 2013.       Hoy es otro hoy
¡Muy buenos días tengan tod@s ustedes! 
¡Quiero ser una bruja! Decir a mi desorden: ¡Ya! ¡Arréglate!
La felicidad  se basa en sonreír, solo sonreír….
Se fue la noche, el olor de tu cuerpo, regresa a mi….
La luz inunda, la brisa acaricia, la vida fluye…
Mi piel despierta a los primeros besos del amanecer…
Siento al viento retozar por mi mundo buscando la paz
Vuela gaviota, te llama el vacío de las alturas.
Hoy es otro hoy.

Andrea Guadalupe. 

jueves, diciembre 12

Hoy…

Dic.2013   Hoy…
La luz inunda, la brisa acaricia,  la vida fluye…
Siento al viento retozar por mi mundo buscando la paz
Hermosas nubes tomadas de la mano peinan el cielo
La gran pregunta: ¿construyo el futuro si pienso en él?
Miro tu foto y mi mente se llena de mariposas
Por la ventana miro el mismo cielo  que nos cobija      
Quisiera pensar en que nada existe excepto tú y yo.
 Hoy quise andar los distintos caminos: todos van a ti

Andrea Guadalupe. 

martes, diciembre 10

Un día sin ti.

Dic. 2013.   Un día sin ti.
Frio intenso: el alma se encoje, busca refugio.
Llego la tare, cae la noche, es hora de despertar a mis fantasmas.
¿Es permitido soñar con tu presencia en mi ausencia?
Espero verte en el azul intenso del atardecer.
Me siento en paz: he cumplido mi misión y continúo.
Mente, descansa,  que al dormir tu cuerpo saldrás a volar…
Morir es dormir y volver a despertar en otro tiempo
Un día sin ti, sin sentir tu presencia, es el vacío.

Andrea Guadalupe. 

lunes, diciembre 9

Gotas del tiempo.

Gotas del tiempo.
Hoy, el día llega lleno de desafíos, lleno de mí ser
Cierro los ojos, mis pensamientos se van, sólo quedo yo
¿Qué representas?
La verdad que persigo y me elude
El día está repleto de promesas que deben nacer.

Andrea Guadalupe. 

domingo, diciembre 8

Reflexiones

Dic. 2013.      Sin ti.
Va otro día rodando por la pendiente de mi destino
Siento al viento retozar por mi mundo buscando la paz
El frío café acoge mi soledad y me inspira
Quiero ser feliz, el vacío me llena y yo trasciendo
Quisiera pensar en que nada existe, excepto tú y yo. 

Andrea Guadalupe.

Dic. 2013.  Hoy Domingo.
Cielo nublado: amenaza latente, paz intranquila…
El tiempo corre a darse un abrazo con… ¡El vacío!
El clima cambia… Quien no cambia soy yo: aún espero
El arcoíris me indica en donde te encontrare…
Se va mi vida, un café humeante me la devuelve.
¿Pensarás en mí?  ¿Se detendrá tu mente en mi recuerdo?
Andrea Guadalupe. 

viernes, diciembre 6

Un archipiélago inmenso…

Dic. 2013.  Un archipiélago inmenso…
Entre el siempre y el jamás, muy cerca de donde habita el olvido, el aire es un sumario de suspiros y el tiempo una secuencia infinita de insomnios; allá, la multitud es una masa de seres asilados, un sinfín de islas individuales; es por eso que ahora, el mundo es un archipiélago inmenso…
Dicen, quienes se auto nombran expertos, que los habitantes de la era digital estamos más comunicados que nunca, que la información fluye esquivando las distancias y derribando el tiempo, que este mundo es una aldea gobernada por la tecnología, y que por eso, el ser humano se refugia en una burbuja virtual, desde donde ve pasar los días de su vida.
La soledad es uno de los efectos colaterales de las tecnologías de la información; sólo que además, es un sufrimiento social denigrado, sinónimo del fracaso y del rechazo, contradicción del estereotipo vigente.
Y en la aldea globalizada donde, absolutamente todo, equivale a un precio en el mercado, la soledad es incompatible con el amor y la felicidad.
La crueldad de la sociedad de consumo que se concentra en la próxima Navidad y excluye a tod@s aquell@s que son no aptos para realizar los rituales del amor.
En estas fechas de diciembre, los sentimientos se materializan repetidamente con un gasto; el costo del regalo, determina la dimensión del amor.
Y, todos los habitantes de la aldea global sucumbimos al embrujo de las ilusiones comerciales masivamente aceptados y socialmente impuestos.
El mensaje es: Todo lo que el mundo necesita es amor, y esa necesidad infla millones de corazones que hormiguean en todas las esquinas.
Porque el amor, es ahora, un indicador económico.
Porque la transformación matemática del cariño y el amor en cifras monetarias es una de las manifestaciones de una sociedad materializada.  
¡Sí!... El amor es un negocio, antes se creía que el amor duraría toda la vida, sólo que ahora el amor es fugaz, desechable y carente de compromiso; lo que fue el arte del amor, es ahora, el arte del truene, porque el amor y el erotismo han sucumbido en la espiral de la cibernética y del consumo.
¿Yo?... prefiero la versión de los poetas: ellos manifiestan la única autoridad moral para proporcionar el antídoto para la soledad: Benedetti la define como: Nuestra propiedad más privada, Luis Cernuda la examina y remata: ¿Cómo llenarte, soledad, sino contigo misma?, y Jaime Sabines la personaliza y describe a los amorosos como: Los insaciables, los que siempre, han de estar solos.
Sin embargo, es preciso aceptar la soledad como condición original de nuestra naturaleza, renunciar a considerarla un hecho traumático y convertirla en un lapso de reflexión; si caminamos por los solitarios senderos de la conciencia, tarde o temprano encontraremos nuestra propia identidad.
Y allá, en la más privada de nuestras propiedades, ventilar los temores y curar las angustias.
La soledad no es un castigo, es algo muy diferente al aislamiento intencional: la lejanía del entorno contiguo por la conectividad es la conducta que prevalece en la aldea global.
Sólo que es una fantasía, porque la interconexión no desvanece la soledad, al contrario: refuerza la burbuja donde habita cada cibernauta, y así, diseminad@s, aunque  junt@s, cercan@s, sólo que ajen@s, sol@s, hombro con hombro, cada un@ en su burbuja, solitari@s… porque el mundo globalizado es un archipiélago inmenso…

Andrea Guadalupe

Preludio de la reflexión

Dic. 2013.      Preludio de la reflexión
Al caer la fría tarde, cuando disminuye la intensidad del ritmo cotidiano y se incrementa la ventisca helada, el instinto nos conduce al refugio, en una pausa, se concilian las vivencias y los sueños; en el ensayo de muerte, sinónimo del comienzo del sueño, se esfuman las tensiones, los temores y las esperanzas se abrazan en un ritual del pensamiento… la tarde ha sido el preludio de la reflexión; al caer la noche los seres humanos nos refugiamos de las inclemencias de época invernal.
Nos acogemos y es entonces cuando el silencio nos rodea y circunda a una minoría que nos  asumimos como desadaptada, y esos muros de silencio, impiden conocer la magnitud del grupo que comparte esa percepción.
Porque a pesar de estar comunicad@s, vivimos alejad@s un@s de otr@s, y así, el mundo se configura como un archipiélago inmenso de soledades orbitando en una espiral de silencios.
Y en el territorio fronterizo de la verdad, donde sólo existe lo que puede conceptualizar, el afán por etiquetarlo todo responde a la necesidad de encontrar un orden en un mundo caótico y diverso.
Las pautas de conducta son producto del entorno, el reflejo de un mundo que admite muchas visiones, de un horizonte incomprensible.
En la guarida, nos deslizamos sobre la espiral del silencio, exploramos las sinuosidades de la condición humana y el color de la feliz coincidencia que nos identifica.
Y cuando se atenúa la intensidad del ritmo cotidiano, en el umbral del sueño se esfuma la tensión, y abrazamos los temores y las esperanzas en un ritual legendario del pensamiento.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, tierra mágica que me cobija.
Andrea Guadalupe.