sábado, octubre 16

Reflexiones de la verdad, la vida, la danza y sus andanzas


Octubre 2010.  Reflexiones de la verdad, la vida, la danza y sus andanzas

 

La belleza es la presencia carnal de la verdad.

La verdad es sólo aquello que creemos que no es mentira.

Danza alegre, no lujosa, danza como gata lujuriosa, mejor.

Danzar es no prohibirnos a nosotras mismas.

Es preferible la inocencia pervertida al descaro santurrón.

La irrealidad de la danza moderna es un mapa abstracto muy aproximado a la realidad de la vida.

En serio: no se puede jugar en serio.

El movimiento es el estado poético de la materia.

El salto es el camino más corto entre el vuelo y la tierra.

Levitar es liberarse de todo.

La danza es el movimiento musical del cuerpo.

El mar salta al vuelo como un paraíso del coral.

La elegancia del movimiento es el reflejo psíquico de una belleza que se exterioriza.

Hay saltos que atraviesan el universo en el reflejo de una lágrima.

Esta es la belleza de la incertidumbre detenida por la luz del tiempo.

Se eleva a la altura del brillo de su propio temperamento.

Desde BC, mi rincón existencial. Andrea Guadalupe.


                                             

 
 


jueves, octubre 14

Re: Tendrás que dejar de escribir o acabare enamorado de ti.

Octubre 2010.   Tendrás que dejar de escribir o acabare enamorado de ti.

 

No me pidas dejar de escribir, porque eso significa mi eutanasia, y la eutanasia es un crimen, es la única explicación que mi mente encuentra.

Porque dejar de escribir es vivir encerrada tras barrotes, donde tal vez podrían, dicen, ayudarme a ser como cualquier persona.

No me pidas que ahogue el juego erótico de la palabra escrita, que como manantial de frescura brota, cultivando lo que los sentidos sueñan,  cuando la imaginación te reclama.

 No me pidas que guarde silencio en este Octubre, mes donde luce más bella la noche de luna llena del año.

No me pidas que me calle, pues necesito que lo sepas.

 No me pidas que me guarde mis abrazos bajo los brazos, sólo porque estoy loca.

No me pidas silencio ante el veredicto desfavorable del jurado.

No me pidas que traicione el beso que al haber sido inesperado, derrite la camisa y la blusa, dejando que a los pies, se haga un charco de  falda y pantalones.

No me pidas que te olvide y que haga de cuenta que tenías razón y que todo fue un sueño.

No me pidas que despierte de este embrujo en el que me tienes sumergida, no me pidas que me guarde mis palabras bajo la alfombra.

No me pidas amarrarme las manos para dejar de escribirte tonterías, no me pidas silenciar toda la música que en mi alma se encuentra, no me pidas una disculpa, no me pidas una despedida.

 No me pidas que le aplique la eutanasia a mi vida, no me pidas tirar a la basura todas las metáforas, vivencias, ilusiones y narrativas  que nacieron sólo para que las disfrutes.

No me pidas que me coma yo sola tantos conejos de chocolate.

A veces quisiera hacer algo más por ti, quisiera tener el poder de quitar ese dolor que puedo adivinar en tus ojos aun sin conocerlos o mejor aun, quisiera que no tuvieras esa capacidad de transmitirme ese hueco que se siente en la boca del estómago.

En vista de que no puedo hacer ni lo uno ni lo otro sólo puedo dejarte un beso y un abrazo que lo único que piden es que sonrías.

Aclaradas las cosas: pídeme lo que quieras, escribir vale la pena, no conozco nada más atractivo que la actividad de escribir, aunque al mismo tiempo haya que pagar cierto tributo por ese placer.

Porque es un placer, lo importante no es la fama sino escribir, plantearse escribir es adentrarse en un espacio peligroso, porque se entra en un oscuro túnel sin final, porque jamás se llega a la satisfacción plena, nunca se llega a escribir la obra perfecta o genial, y eso produce el más grande de las enfados.

Antes se aprende a morir que a escribir, porque escribir es corregir la vida, es lo único que nos protege de las heridas insanas y golpes ilógicos que nos da la vida auténtica.

Leyendo a los otros o a nosotros mismos, poco margen veo yo para estallidos conflictivos y mucho en cambio para la capacidad de un hombre para respetar los derechos de otro hombre.
Nada menos agresivo que un hombre que baja la vista para leer lo que tiene en sus manos. Habría que partir a la búsqueda de esta reflexión universal.
Se dirá que se trata de una utopía, aunque sólo en el mundo de la palabra escrita, todo es posible.
Desde BC, mi rincón existencial. Andrea Guadalupe.

                                            

 


miércoles, octubre 13

A un enamorado del mar


Oct. 2010.    Hola

Hoy he descubierto que me estoy haciendo adicta a tus palabras, así como lo soy al café por las mañanas.

Ups, me halagan tus palabras y despiertas en mi emociones infantiles, como enrojecer al descubrir que alguien lee mis mensajes.

Sabes, cuando decidí vaciar mis sentimientos, pensamientos y vivencias, descubrí que soy como el mar, como un canto de esperanza, en esos breves instantes en que el alma y la mirada coinciden.

Mis palabras escritas las veo como una crónica del amor, sólo que no
del amor grande, ni del gran amor, ni del ciego, ni del amor puramente romántico o sensual, etc., sino del amor convertido en destino, la vida conjugada en verso, la poesía que se
convierten en el mar y el viento de sus propios itinerarios y se esfuerza en hacer del amor un destino compartido, único.

...he decidido no parar de soñar para seguir construyendo el tiempo

Diversidad centelleando deseo...sube hasta mi cuello, ahógame con tu aliento

Que mis pechos amamanten tus besos...canto, grito tonteras y escribo con ganas

De la vida que queda, de la vida gastada...

Eres mar porque eres agua entre mis labios, eres olas porque el viento acaricia tus encantos

Eres arenas, porque tus pasos vienen hasta mí, antojados

En fin, mar encanto hecho de todo esto que no cabe entre mis manos.

A  un enamorado del mar, desde BC, mi rincón existencial.

Andrea Guadalupe.


                                            

domingo, octubre 10

Una escritora soñadora


Octubre de 2010.       Una escritora soñadora                                                 

 

Poseo lo que disfruto: la inconforme edad de la tristeza, la joven inocencia de la alegría confrontada, la neblina del recuerdo, como escalón y como  espada…

Tengo una flecha en el calendario, una madeja de luz, la cultura hundida en el nido de la esperanza y en el desierto de la vida y la corazonada que de que mis creencias, no confían en mis convicciones…

Tengo una mano extendida al cielo, y el rostro sonriendo de pena.

Tengo la lengua de establo donde pastan mis palabras y un corazón lleno de lodo como las veredas a tu casa…

Tengo una llamada perdida,  blusas blancas y faldas  negras,  la elegancia cuestionable de mezclar la sencillez con la belleza.

Tengo una colección de lágrimas que parecen las luces nocturnas de Tijuana.

 Tengo a la lluvia respirando bajo el agua y un sueño donde tu amor no se me escapa…

Tengo dos toronjas peleando por una cuchara y la manía ingrata de recibir desplumadas en las alas.

Tengo un escuadrón de luciérnagas filosofando sobre el brillo de las alhajas, al hambre de invitada para la cena, un sorbo de café y el deseo de estar echada viendo películas  el fin de semana…

Tengo un intérprete de las emociones llamado Corazón, una debilidad intimidante que se nombra perdón.

Tengo la memoria de un viaje que no he hecho, y un placer diminuto feriado en sesenta segundos…

Tengo un reloj parado por el tiempo, un romance con la palabra escrita, un beso que no he dado, el sendero de mis pasos, el viento en la cara amontonándose como ganado perdido…

Tengo una ceguera amable, y un anticuario líquido donde la nada se refleja y nada…

Tengo una amante feliz que se casó conmigo para vivir recordándome que la felicidad no existe.

Tengo la suerte de ser la que no soy ni la que dijeron que era,

 

Un teléfono, con el que llamo y me contesta Dios que espere en la lista de espera.

Tengo un retrato de Dios, que finge ser mi padre.

Tengo el hambre subida a los hombros, los desvelos de volar con un ojo tuerto soñándome despierta…

Tengo la risa despeinada jugando con la sed del mar, el recuerdo de un lunar en la nalga… ajena y una plática pendiente para que hable.

Tengo lo que no tengo: todo lo que debería tener una mujer, si no fuera una escritora sodora.

Desde BC, mi rincón existencial. Andrea Guadalupe.


                                             

 


domingo, octubre 3

Tu ternura sonríe…

Octubre/2010.     Tu ternura sonríe…

 

"El amor no consiste en dos personas que se miran una a la otra, sino en dos personas que miran juntas en la misma dirección". Antoine Saint-Exupéry.


Lo nuestro es tan hermoso, como el primer día del Paraíso

Lo nuestro es tan humilde, como la dulce adoración de un café recién hecho.
Es octubre, las nubes bailan en el aire  y la infusión  entibia nuestros labios en la palabrería…
Lo nuestro es tan hermoso, como el primer día del Paraíso.    

 ¿Qué vamos a hacer con tanto amor?,

Surge la pregunta y tu ternura sonríe cuando tomo tu mano…
Entonces los pájaros vuelan en el dorado de la tarde y en su canto hay un arco iris de flores, gotas de rocío que multiplican el color del universo en la fidelidad inagotable de tus ojos.
Lo nuestro es maravillosamente humano, como la magia sencilla que hay en los milagros.
¿Qué vamos a hacer con tanto amor?, surge la pregunto y nos deslizamos en el piso, frente a la ventana abierta, para respirar los frutos del otoño…En una radio lejana Joaquín Sabina canta: "Puedo ponerme cursi y decir /que tus labios me saben igual que los labios…"
Lo nuestro es como una oración, como una ola de seda a los pies del sueño.
¿Qué vamos a hacer con tanto amor?, es la pregunta y tú me respondes que en el reino de las palabras hay una, la más bella, que cierra todas las heridas…
Entonces, entre el cielo y la tierra, una celebración nos espera…
Lo nuestro es como un florecimiento en calma, como una lluvia de luz que hace danzar el tiempo en coronitas de agua…
¿Qué vamos a hacer con tanto amor?, es la pregunto y en tu abrazo suspira de alegría el silencio…
Entonces dices que cenaremos y duermo despierta en el corazón de tu pecho, arrullada por la santidad de la noche que ahora transforma en plata el mundo.

Desde BC, mi rincón existencial. Andrea Guadalupe.