El amor es más complicado que la muerte. A la muerte la encontramos todos, sólo que al amor...no.
sábado, julio 6
Amiga, te escribo una historia…
domingo, junio 30
Una sensibilidad más armonizada.
jueves, junio 20
Confidencias…
domingo, junio 16
Parecía cariñoso y muy desprendido.
sábado, junio 15
¿Pueden creerlo?
domingo, febrero 24
Señor: Si me ves reír es que estoy trastornada.
Andrea Guadalupe.
Desde mi rincón existencial, donde el sol nace al poniente.
Es imposible consumirse si no se esta ardiendo.
Febrero 2013. Es imposible consumirse si no se esta ardiendo.
Primera trompeta.
La tierra tiembla, el cielo se acongoja, la luna se vuelve roja, un ángel baja, las iglesias se derrumban.
Pentagramas en las montañas, el animal toma vida, empieza la batalla
En el mar empieza a librarse una batalla épica, truenos y relámpagos empiezan a volar tratando de dar en el objetivo.
Una de las alas de un ángel explota, dando muerte al primero de muchos, la razón muere, empieza el miedo, el sol se apaga, todo se libra a la luz de la luna.
Sale fuego, empieza a abrirse el sello y unas garras se asoman por él.
Cuando todo está en la oscuridad, una luz infernal lo ilumina y deja visible la cara de un macho cabrío que empieza a subir a la superficie para finalizar la comenzada guerra.
La tierra llevaba muchos años pidiendo que el momento llegara y lo consiguió.
El sello se rompe y Lucifer sube completamente y deja que todos lo vean.
La tierra arde en llamas, muchos mueren al instante, el Cristo acude de emergencia cuando todo parece perdido.
Una ola de fuego lo ataca, aunque, implorando a su padre, logra que se detenga.
Empieza a fallar, la gente ya no cree en él y su poder es débil.
En un momento crítico, una persona reza en nombre del demonio y Jesús el Cristo, siente como su piel se quema.
Los demás reaccionan y piden por el Salvador, Lucifer siente como su corazón muerto empieza a quemarse, debe apurarse y terminar antes de que todo se haya perdido.
Unos Ángeles bajan en socorro del Cristo y lanzan rayos de luz al demonio para vencer, sólo que, este con una mirada los deja fuera.
Inmediatamente Miguel y Uriel acuden para poner fin a esto y son simplemente quemados por las brasas infernales que Lilith ha mandado hacia ellos.
Empieza una batalla cuando Adán resucita junto con Eva y empiezan a orar por el Salvador.
Este ve el esfuerzo de sus hijos por protegerlo, y empieza a ganar poder.
Inmediatamente lanza rayos fulminantes al demonio para eliminarlo de la faz de la tierra. Trata con todas sus fuerzas de hacer que caiga, aunque, sin crueldad en su corazón.
Sabe que la más mínima muestra de odio puede ser aprovechada por él.
Sabe que toda la vida depende de un hilo, los mares se vuelven sangre, las montañas caen destruyendo todo, la gente pierde la fe en El, y alaban al cabrío.
Dios ve lo que está pasando, y todos sus ángeles bajan a hacer justicia y salvar a su hijo, uno de entre muchos.
Desde el cielo, empieza a hilar el destino de todos los que alabaron a su favor y contra.
Los seguidores, saben lo que les depara, aunque igual siguen como empezaron.
El demonio se levanta y destroza el pecho de Cristo, su inmaculado corazón queda al descubierto y no deja de sangrar, sólo que, no es de él, sino de ella.
María acudió a tiempo a rescatar a su hijo a un gran precio.
El hijo ha visto a su madre caer frente a sus ojos, su furia es incontrolable y empieza a fulminar al macho cabrío.
Ya nada tiene salvación, el demonio ha logrado su cometido y el odio ha entrado en el corazón de nuestro Salvador, Dios actúa rápido y sale de su morada.
Todos quedan asombrados, El Padre, El hijo y el Espíritu Santo se han reunido para acabar finalmente con Satán.
Este no se queda quieto y llama a Caín y Lilith, quienes acuden inmediatamente.
Se entabla una batalla grandiosa y nunca antes predicha por nadie.
Michel de Nôtre-Dame desde su tumba ve lo única que no pudo advertir.
Jesús no tiene fuerzas, su padre se unifica con él al igual que el Espíritu Santo, formando a La Luz absoluta.
Esta ataca por completo a toda la legión de demonios, exterminándolos por siempre.
Satán se resiste a morir, y daña gravemente a La Luz, los pocos mortales vivos ponen toda su fe en La Luz.
Esta adquiere un poder inimaginable, un poder infinito y que no puede ser superado por nada en el Cosmos.
El demonio grita ante su derrota y su muerte, aunque ríe por la caída de sus rivales también, su labor se cumplió, al igual que su temor, finalmente ambas partes lo logaron, vencieron al enemigo, al rival, al opuesto, al distinto
Ahora los humanos deberán arreglárselas solos…Querían el Juicio Final, llegó para todos.
Miles de años pasarán antes de regresar a donde estaban antes.
La civilización estará en su Ultimátum, ya no puede sobrevivir más.
Los padres devoran a sus hijos y las madres no dan leche, los animales son flácidos y las plantas secas.
La tierra se ha muerto y el agua se ha secado por completo.
Todos los días son noches, las noches son muertes, las muertes el descaso, el descanso una despedida, una despedida que desaparece al son del viento y no vuelve jamás.
Pidieron tanto y lo obtuvieron, el Final, Apocalipsis, Armagedón.
No hay ningún lugar habitable, sólo desiertos y rocas, arena y polvo.
Un suspiro será la despedida de todos y cada uno de los terrestres sobrevivientes.
Ninguno podrá escapar, como una rata en las alcantarillas, simplemente navegarán buscando nada y algo, buscando Luz y Sombra.
Ya nada de eso es posible, ellos mismos los destruyeron, con una mirada al cielo se puede leer la historia completa escrita en el aire.
El humo levantado nunca baja, intoxicando a todos y nadie, las bacterias finalmente han desaparecido, igualmente los alimentos y bebidas.
Provocaron el final y ahora desean un nuevo comienzo, siempre una segunda oportunidad.
Finalmente solo quedan cinco personas, cuatro, tres, dos, una.
Un último suspiro al viento.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, donde mi alma está atrapada entre el cielo y el infierno, aunque, lo cierto es… Que es imposible consumirse si no se esta ardiendo.
Andrea Guadalupe.
Andrea Guadalupe.
Desde mi rincón existencial, donde el sol nace al poniente.
sábado, febrero 16
Crónicas.
Febrero 2013. Crónicas.
En este 14 de febrero, no he recibido ninguna llamada diciéndome cuánto me quieren ni un patético regalo de enamorados... sólo que yo me quiero.
Es más: voy a declararme: me gusto cuando río y también cuando lloro, me gusto cuando sueño despierta, cuando me levanto los domingos y leo el periódico, cuando me pinto los labios y me pongo tacones, cuando hago bien mi trabajo y cuando se me iluminan los ojos contemplando los pequeños detalles que hacen especiales cada uno de mis días: un sol radiante, una luna triste... Sí: me quiero.
Soy lo mejor que me ha pasado, tal vez por eso, mañana mismo empiezo a ser escritora.
Hoy he cerrado una etapa de mi vida, y con este portazo me he alcanzado los dedos.
Aún, sobre mi cama, giran como planetas y satélites algunos olores húmedos y sedientos.
Se ha formado una nube interestelar de dolor ambiguo, necesito tiempo para reorganizar este caos que flota sobre mí.
Estoy agotada, creí contemplar estrellas mientras hoy descubro que sólo fueron agujeros negros que me devoran por dentro, como un cáncer.
En mi evolución me convertí en púlsar, repleta de neutrones y vísceras, sigo girando mientras me mareo.
Tomo conciencia y abro los ojos, mi cuerpo está desnudo, vestido con olor a sexo por cada poro. En la cama cuelgan partes de congoja y deseo, pedazos que me llevan a un paraíso devastado. Descubro que ya no es sólo sexo lo que mi llena yo interno, es la necesidad de amar, que más que entrega se traduce en posesión.
Y hoy he despertado sola otra vez, preparo mi baño, necesito borrar olores, dejar que todo el dolor se marche por el drenaje.
Ya quiero volver al cielo, flotar como lo hacen las ninfas.
Quedarme a tu lado hubiera significado perder mi conciencia y mi identidad.
Lo habría hecho sin pensarlo y con agradecimiento a cambio de que hayas habitado mis rincones todas las noches, hasta donde mi vida llegara.
Decírtelo fue perderte y los rincones dejaron de serlo para convertirse en imprecisos pliegues de mi existencia.
Una existencia que sólo cobró sentido en aquellos instantes, los que me han obligado a vivir sentada al borde de ti, aunque tú te hayas ido.
Si me decido a enviarte estas crónicas, es porque disfruto al escribirlas, como seguro tú al leerlas. Esta necesidad de encontrarte y horas después despedirte para continuar con este juego ambiguo, al que me confieso cada día más enganchada.
Escribir sobre esto, me lleva a disfrutar de nuevo de los sabores, olores y visiones que anoche tuve contigo, provocando la misma necesidad de un pellizco largo en el pezón.
Nuestro pacto, encuentros casuales y los correos electrónicos que después nos brindamos, me mantiene en un estado de continua necesidad.
Como el paseo de tu lengua desde mi pie, deteniéndose en el tobillo, los muslos; me manejas e impides siquiera que me acaricie, cuando te pido más, me dejas al borde de un abismo, desde el que no quieres sacarme.
Hoy, mis pies se arrastran en las calles.
Cerca de diez mil noches no borraron de mi memoria lo que sentí rozando tu piel.
Los colores no entran solo por la vista, lo descubrí acostándome sobre tu pecho con mis ojos cerrados, y sentí por el temblor de tus muslos que mis susurrantes palabras encendían la oscuridad de tu cuerpo.
Fue tu soplido en mi cuello, ¿o eran los recuerdos?
O tal vez el sentir como me engañe a mi misma pensando que nuestras tardes de besos y caricias se perpetuarían, introduje mi mano dentro de mi blusa y acaricie mi pecho.
¿Cuantas veces fue tu mano la que suavemente lo frotó?
¿Cuantas veces?
No, no puedo confundirme, quiero que vuelvas a tenerme. Junto a ti, girando, dando vueltas; nuestra vieja sábana pegándose a nuestros cuerpos.
Tus gritos, los míos, otra vez.
Tiemblo, recuerdo, caigo de rodillas.
Te perdí, aunque… gane un recuerdo.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, donde descubro que lo enigmático es la forma más erótica del deseo.
¿Qué hay más confuso que el deseo que despierta el erotismo?
¿No sucumbe el erotismo ante la vaguedad del deseo?
Andrea Guadalupe.
Andrea Guadalupe.
Desde mi rincón existencial, donde el sol nace al poniente.
viernes, febrero 15
el sabor de tus labios.
Febrero 2013. El sabor de tus labios.
Cuando mis labios sienten tu piel y beben de tu deseo, puedo llenarme de vida para seguir mis pasos con una sonrisa.
Lo único que queda en mi casa de tu presencia, es el lápiz de labios de un color rosa pálido en mi tocador.
En ocasiones, lo necesito, repaso mi maquillaje y recorro mis labios con mi lengua y te recuerdo.
Ya no puedo morir por tus labios, muerta estoy, desde que no recorren mi cuerpo y no gimen mi nombre.
Desde que no besan mi nuca y no ríen en mi cuello, desde que no acarician mi espalda, y no se entretienen en mi pecho, desde que me robaron tu pasión y no juegan con mis besos.
Desde que no me susurran que me van a hacer suya, desde que no me susurran que me deseas.
¿Qué fruto milagroso se oculta entre tus labios líquidos que, depositado suavemente a lo largo de mi tosca piel desnuda, engendra fecundas pasiones voluptuosas?
Por alguna razón extraña, a veces creo olerte, inconscientemente miro a mi alrededor… No estás.
Mi mundo se detiene y entonces… sólo escucho mi corazón latir.
Se acelera... y recuerdo, emoción que llega envuelta en una oleada de calor... Recuerdo temblar, recuerdo resbalar, latir... recuerdo el sabor salado, recuerdo el dulce, el amargo... recuerdo el dolor, recuerdo el miedo, recuerdo gemir... recuerdo la urgencia, el vacío, el ansia, la prisa, gemir... recuerdo parar, para poder seguir... Sin querer cierro los ojos y te veo... miro tus labios... se pierden en los míos... Lucho por abrir los ojos, se cierran más fuerte, los abro rápidamente y despierto, a tiempo para no seguir.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, donde está noche, el sabor de tus labios, es mi obsesión. Andrea Guadalupe.
Andrea Guadalupe.
Desde mi rincón existencial, donde el sol nace al poniente.
domingo, febrero 10
La imagen de mi madre.
Febrero 2013. La imagen de mi madre.
No me acuerdo de mi nombre, de verdad, no me acuerdo, tal vez sea porque me han dicho que sufro de demencia senil.
A veces, me llegan recuerdos y una extraña claridad, en otras ocasiones, sufro o estoy contenta, porque los sentimientos pertenecen al corazón, no a la memoria, que día a día me está abandonando.
Entre esta neblina que cubre mí mente, sopla en ocasiones una viento que me muestra el mundo cómo yo lo conocí: Mí mundo.
Aunque, no sé siquiera sí esa lucidez es real, porque en ocasiones, olvido que recuerdo, y en otras recuerdo que se me las olvidan cosas.. .
De vez en cuando intento recordar a mí manera, y me invento recuerdos.. . Casi nunca reconozco a mis propios hijos, y algunas veces al recordar que me olvido, creo reconocer, o lo intento, o me imagino, no lo sé a cualquiera cómo mí hijo, aunque, no sabré nunca la verdad.
Soy una especialista en olvido, por eso me duele, a mí manera, que me olviden aunque yo no lo sepa; porque yo ya no sé casi nada, sólo que mis sentimientos siguen intactos, aunque no siempre los entienda o los pueda compartir.
¿Saben?, sigo teniendo frío, calor, vergüenza y en algunas ocasiones, miedo; sólo que nunca se lo cuento a nadie.
Hablo poco, muy poco, cada vez menos, la verdad, aunque cuando hablo, lo hago con educación y conocimiento; porque no es el conocimiento el que me está abandonando…es la memoria… Muchas veces me siento sola, triste y deprimida.
No puedo expresarlo, sólo sentirlo. .. Lo único que puedo ofrecer es una sonrisa, cuando me siento, a mí manera, contenta, cuidada y feliz...
Entraño algo, o a alguien, no lo sé. .. Y quizás nunca lo sepa.
Lo que sí sé, es que me gusta que me cuiden, que me hablen, aunque yo no conteste y que me traten como lo que soy: una persona.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, donde la imagen de mi madre, me inunda con su demencia senil.
Andrea Guadalupe.