miércoles, octubre 13

A un enamorado del mar


Oct. 2010.    Hola

Hoy he descubierto que me estoy haciendo adicta a tus palabras, así como lo soy al café por las mañanas.

Ups, me halagan tus palabras y despiertas en mi emociones infantiles, como enrojecer al descubrir que alguien lee mis mensajes.

Sabes, cuando decidí vaciar mis sentimientos, pensamientos y vivencias, descubrí que soy como el mar, como un canto de esperanza, en esos breves instantes en que el alma y la mirada coinciden.

Mis palabras escritas las veo como una crónica del amor, sólo que no
del amor grande, ni del gran amor, ni del ciego, ni del amor puramente romántico o sensual, etc., sino del amor convertido en destino, la vida conjugada en verso, la poesía que se
convierten en el mar y el viento de sus propios itinerarios y se esfuerza en hacer del amor un destino compartido, único.

...he decidido no parar de soñar para seguir construyendo el tiempo

Diversidad centelleando deseo...sube hasta mi cuello, ahógame con tu aliento

Que mis pechos amamanten tus besos...canto, grito tonteras y escribo con ganas

De la vida que queda, de la vida gastada...

Eres mar porque eres agua entre mis labios, eres olas porque el viento acaricia tus encantos

Eres arenas, porque tus pasos vienen hasta mí, antojados

En fin, mar encanto hecho de todo esto que no cabe entre mis manos.

A  un enamorado del mar, desde BC, mi rincón existencial.

Andrea Guadalupe.


                                            

domingo, octubre 10

Una escritora soñadora


Octubre de 2010.       Una escritora soñadora                                                 

 

Poseo lo que disfruto: la inconforme edad de la tristeza, la joven inocencia de la alegría confrontada, la neblina del recuerdo, como escalón y como  espada…

Tengo una flecha en el calendario, una madeja de luz, la cultura hundida en el nido de la esperanza y en el desierto de la vida y la corazonada que de que mis creencias, no confían en mis convicciones…

Tengo una mano extendida al cielo, y el rostro sonriendo de pena.

Tengo la lengua de establo donde pastan mis palabras y un corazón lleno de lodo como las veredas a tu casa…

Tengo una llamada perdida,  blusas blancas y faldas  negras,  la elegancia cuestionable de mezclar la sencillez con la belleza.

Tengo una colección de lágrimas que parecen las luces nocturnas de Tijuana.

 Tengo a la lluvia respirando bajo el agua y un sueño donde tu amor no se me escapa…

Tengo dos toronjas peleando por una cuchara y la manía ingrata de recibir desplumadas en las alas.

Tengo un escuadrón de luciérnagas filosofando sobre el brillo de las alhajas, al hambre de invitada para la cena, un sorbo de café y el deseo de estar echada viendo películas  el fin de semana…

Tengo un intérprete de las emociones llamado Corazón, una debilidad intimidante que se nombra perdón.

Tengo la memoria de un viaje que no he hecho, y un placer diminuto feriado en sesenta segundos…

Tengo un reloj parado por el tiempo, un romance con la palabra escrita, un beso que no he dado, el sendero de mis pasos, el viento en la cara amontonándose como ganado perdido…

Tengo una ceguera amable, y un anticuario líquido donde la nada se refleja y nada…

Tengo una amante feliz que se casó conmigo para vivir recordándome que la felicidad no existe.

Tengo la suerte de ser la que no soy ni la que dijeron que era,

 

Un teléfono, con el que llamo y me contesta Dios que espere en la lista de espera.

Tengo un retrato de Dios, que finge ser mi padre.

Tengo el hambre subida a los hombros, los desvelos de volar con un ojo tuerto soñándome despierta…

Tengo la risa despeinada jugando con la sed del mar, el recuerdo de un lunar en la nalga… ajena y una plática pendiente para que hable.

Tengo lo que no tengo: todo lo que debería tener una mujer, si no fuera una escritora sodora.

Desde BC, mi rincón existencial. Andrea Guadalupe.


                                             

 


domingo, octubre 3

Tu ternura sonríe…

Octubre/2010.     Tu ternura sonríe…

 

"El amor no consiste en dos personas que se miran una a la otra, sino en dos personas que miran juntas en la misma dirección". Antoine Saint-Exupéry.


Lo nuestro es tan hermoso, como el primer día del Paraíso

Lo nuestro es tan humilde, como la dulce adoración de un café recién hecho.
Es octubre, las nubes bailan en el aire  y la infusión  entibia nuestros labios en la palabrería…
Lo nuestro es tan hermoso, como el primer día del Paraíso.    

 ¿Qué vamos a hacer con tanto amor?,

Surge la pregunta y tu ternura sonríe cuando tomo tu mano…
Entonces los pájaros vuelan en el dorado de la tarde y en su canto hay un arco iris de flores, gotas de rocío que multiplican el color del universo en la fidelidad inagotable de tus ojos.
Lo nuestro es maravillosamente humano, como la magia sencilla que hay en los milagros.
¿Qué vamos a hacer con tanto amor?, surge la pregunto y nos deslizamos en el piso, frente a la ventana abierta, para respirar los frutos del otoño…En una radio lejana Joaquín Sabina canta: "Puedo ponerme cursi y decir /que tus labios me saben igual que los labios…"
Lo nuestro es como una oración, como una ola de seda a los pies del sueño.
¿Qué vamos a hacer con tanto amor?, es la pregunta y tú me respondes que en el reino de las palabras hay una, la más bella, que cierra todas las heridas…
Entonces, entre el cielo y la tierra, una celebración nos espera…
Lo nuestro es como un florecimiento en calma, como una lluvia de luz que hace danzar el tiempo en coronitas de agua…
¿Qué vamos a hacer con tanto amor?, es la pregunto y en tu abrazo suspira de alegría el silencio…
Entonces dices que cenaremos y duermo despierta en el corazón de tu pecho, arrullada por la santidad de la noche que ahora transforma en plata el mundo.

Desde BC, mi rincón existencial. Andrea Guadalupe.

 



                                             



viernes, octubre 1

Universo de interrogantes

Octubre.2010.      Universo de interrogantes

¿Si no hay frutos?, ¿Tiene algún valor la belleza de las flores?

Si no hay flores, ¿Tiene algún valor la sombra de las hojas?

Si no hay sombras, ¿Tiene algún valor el propósito de las semillas?

¿Estarás de acuerdo conmigo en que…?

Cuando salto, vuelo por unos segundos, luego entonces, si junto todos esos segundos,… ¿Habré volado por horas a lo largo de mi vida?

¿Estarás de acuerdo conmigo en que…?

La palabra escrita, ¿No será sino un vestido que le queda muy corto a la narración de experiencias en la vida?

¿Te has preguntado alguna vez…?

¿En que idioma se ven las nubes?

¿Sabes tú porque…?

Prefiero cerrar los ojos y verte, antes que abrirlos y no tenerte.

¿Sabes tú porque…?

Mi suerte es como el amor, siempre pienso que algún día se ira de mi lado para seguir otros caminos.

¿Crees tú que…?

Si el amor fuera perro,… ¿ladraría el corazón?

¿Crees tú que…?

¿Mi palabra escrita es la vigilia de una amante frustrada?

¿Crees tú que…?

Soy una mala escritora, pues la obra mayor de quien escribe, debe ser su propia vida.

En este universo de interrogantes,… ¿Quién dispara primero una respuesta?, ¿Es quien realmente sabe?

Sólo porque existe el almanaque,… ¿Debo tener una fecha para morir?

No sé porque,…cuando tenía todas las respuestas, me cambiaron las preguntas…

Desde BC, mi rincón existencial Andrea Guadalupe.



                                             

 
 


miércoles, septiembre 29

Palabra ¨Guerra¨


Sep. 2010. Palabra ¨Guerra¨

 

 

Sus facciones me recuerdan a alguien que conoci, sus brillantes ojos de miel son como el oro destilado de una madrugada lenta, y su sonrisa… como una flor abierta.

 Era el suave retrato de la transparente inocencia de la infancia…

Sólo que esto que pienso, de nada va a servir a sus padres.

A ellos les duele ya la vida; dolorosamente, como un sofocado grito que ahoga sus espinas entre lágrimas de sangre, les duela la vida.

Su pequeña niña está muerta.

Entre la gratuita demencia de la declarada guerra contra el narcotrafico y el estéril aleteo de cuadernos escolares, ella, la niña se encuentra inerme, inerte, muerta.

Entre sentimientos de horror y dolor, está muerta para siempre.

Muerta de toda esperanza.

Muerta de toda gracia de vida.

Muerta para las muñecas, para el arco iris de la computadora, para los amorosos cosméticos adolescentes…

Muerta para sus quince años y para el beso nupcial.

El rostro del desamparo mezcla su viscosidad con mi tribulación y no tengo Dios para recriminarle la matanza y por eso no lo responsabilizo de la inclemente y sangrienta crueldad huma.

¿Quién gana en una guerra que no es de flores?

¿Triunfó Colombia en ella?
¿Quién pone los muertos?

¿Quién levanta los cadáveres de sus familiares en las calles de la ciudad?
¿Por qué, en esta cruel pelea , no son los funcionarios de alto nivel los que enfrentan a los delincuentes a balazos?
¿De qué sirve un discurso donde la palabra "guerra" del Presidente de la República no lleva las ganas de salir a luchar personalmente contra los narcotraficantes?
¿Qué interese defiende esta cruzada inútil?
¿No hemos tenido ya suficiente?
¿Existe una "guerra" que enfrente eficazmente a la pobreza?
¿Qué mal hacen esos pobres locos, consumidores del placer ilegal, cuando los legales, el Alcohol, el Cigarro y el desempleo causan más muertes?

¿Qué compra el mucho dinero?

¿Quién fabrica a los culpables?
¿Acaso México no fue planeado por las mismas familias en el poder para hacer del territorio un "Paraíso fiscal", abrazado por la impunidad y el tráfico permisible?
¿Podrán las "mentiras oficiales" pacificar la existencia?
¿Irán nuestros hijos a las Escuelas… y tendremos la seguridad de que volverán?

¿Un día saldremos nosotros de casa… y regresaremos?
Lo único que sé es que al afirmar sus métodos de dominación, el gobierno de México disimula sus fracasos a través de caprichos despóticos.
No parar ahora, significa exponer a la población, que nada debe en este combate., aparte del silencio obsceno y la general demanda de paz a morir en su intento de sobrevivir al desastre económico.

Desde BC, mi rincón existencial Andrea Guadalupe.


                                             

lunes, septiembre 27

Un correo personalizado.


Sep. 2010.    Un correo personalizado.

 

Leer un correo personalizado es como ahogarnos en un lago de luz.

Las palabras escritas son escaleras de ascenso y descenso.

Leer un correo personalizado es similar a abrir una ventana, a trasponer una puerta, a iniciar con una simple mirada, hacia cualquier lugar, el camino del universo.

Nadie se libra de andar, nadie escapa de ver la luna, de avanzar por los mil accesos que tiene la vida hacia otras vidas.

La gramática del tiempo es lo que fue y ya no es, lo que es en este momento y no será después.

La cuestión está, digo, entre permanecer en la orilla del lago o sumergirnos en él y, fuera del tiempo psicológico, emerger a la eternidad, donde todas las cosas están presentes.

¿Has visto y aspirado últimamente una flor?

¿Desde cuándo no te has detenido a prestar atención  a la incandescencia aromática de una flor?

Mi intención está en llamar la atención en una flor y regresar al presente.

Una flor abierta ante el alma es la medicina para la fuga al pasado o la huida repetitiva al futuro.

Ver una flor es similar a leer un correo personalizado, es despertar un sueño; es abrir ojos que ahora te ven y recién tú empiezas a ver.

Es percibir en el ojo de la mente que la flama de la mirada se abre, como una flor, en un arco iris de posibilidades.

Se recrea la vida.

Tomamos parte de ella.

Avanzamos a la comprensión, traduciendo la voz de la conciencia a los abecedarios de la realidad.

Los recursos son la pureza de los sentidos, son la naturaleza del alma.

Con ellos se da la vuelta al día en ochenta mundos.

El instinto vela por nuestra sobrevivencia en aquello que sólo logramos intuir.

Por eso cada correo personalizado es una feliz lectura más de nuestra propia existencia.

Desde BC, mi rincón existencial, Andrea Guadalupe.


                                               



Hoy es Lunes…

Sep. 2010.   Hoy es Lunes…

 

Por las tardes, después de realizar mis tareas en la empresa donde trabajo, me gusta sentarme con calma a leer, escribir la contestación del correo, un comentario, una reflexión, teniendo como fondo la playa del mar, el suave murmullo del viento marítimo que enreda mis cabellos, y música, sí, lo sé.
Nadie sale vivo de aquí…
Bien, creo que debería de poner un disco de The Door's y ratificar su mágica danza como un festival de realidades y certezas.
O releer esto: Lo peor de todo es que algún tiempo después de mí muerte se me va a descubrir de verdad.
Todos los que me tenían miedo o me odiaban cuando estaba con vida abrazarán de repente mi memoria.
Mis palabras estarán en todas partes, será la locura.
Me pintarán mucho más valiente de lo que soy y con mucho más talento del que tengo.
Será como para hacer vomitar a los dioses.
La especie humana lo exagera todo: a sus héroes, a sus enemigos, su importancia.
Es la verdad, y ella, estaba triste, semidesnuda…
No, no es necesaria la noche dijo, fijando sus irritados ojos en los míos

Cuando una elige el interior de la existencia y el ángulo oscuro de las cosas, no es necesaria la noche.
Yo sólo pensé lo que no me hubiera gustado decirle y guardé silencio.

Ella exhaló el humo con languidez, y vi la bala venir, porque esto era como dispararle al espejo y nada más.

Hoy es lunes, un día  que se acomoda, semana a semana, en el mes que nos devora.
Esto indica que el año está diciendo adiós.
El frío de la costa, ola transparente venida de Alaska, deja ya sentir en la piel la urgencia de los abrigos.
En los parques y las avenidas, los hermosos árboles, como padres colocando la mano en la cabeza de sus hijos, dan consejos a sus hojas.
Partirán en el primer aliento del otoño.
Hoy es lunes, vengo de inundar de recuerdos la existencia de mi hijo.
Por la ventana entro el amanecer, fuente de lucidez, obsequiándome un brillo de oro en las cortinas.
Y esta imagen que estalla frente a mis ojos, es cada vez más digna de otro tiempo; el sagrado tiempo, cuando la costurera, con seguras manos de ángel, favoreció los diseños de este jardín, flores saturadas de aroma y realidad que por momentos deja de ser una simple tela.
Hoy es lunes y quise iniciar mi vida recordando, saludando a mis familiares en la distancia.
Me di tiempo para reacomodar la memoria y formar una pintura emocional abstracta.

Detenidamente la observo…
Entonces, sonrío y cruzo los brazos.
El color y las formas, la suerte del azar que me seducen, el vientre tibio y escaso de una locura controlada por la distancia y tiempo sin verles.
Ahora esta necesidad de la evocación ha quedado satisfecha.
Un lunes, este día ha sido un bendito surtidor de emociones.

En este momento escucho la música que sobrevuela en el ambiente y tengo en mente a mi hermano Fernando.

 El sillón atiende cómodamente mi cansancio acumulado,

Vienen  a mí las palabras  que el converso San Agustín, no sin recelo, solía narrar en sus Confesiones: "Casarse está bien", sólo que "No casarse está mejor".

Con los primeros brillos de Padre Nuestro, interpretado por Los Fabulosos Cadillacs, llega a mi sentido aquel refrán de Sófocles: "Cásate; si por casualidad das con una buena mujer, serás feliz; si no, te volverás filósofo, lo que siempre es útil para un hombre".

Lo que podría traducir yo, como que cualquier luz es mejor que la noche oscura.

Más que cantando en murmullos, me quedo reflexionando… ¿Me volví filósofa?

Y, como queriendo trenzar el humo con el viento, empiezo a repasarme la idea de que el matrimonio debería tener por ley, la obligación de hacernos caer de pie, como los gatos, aunque sólo sea un precioso minuto después del momento de tomarlo.

No, eso sería pretencioso,  yo soy romántica, aunque las constantes diferencias e incompatibilidad de carácter, dicen los jueces, me otorgan el  emblema de "incompetencia marital".

Según la tradicional epístola de Melchor Ocampo, el matrimonio es "el único medio moral de formar una familia, de conservar la especie y suplir las imperfecciones del individuo…"

Y nunca se dirán ofensas, "porque las injurias entre casados deshonran al que las vierte y prueba su falta de tino o de cordura en la elección, ni mucho menos maltratarán de obra porque es villano y cobarde abusar de la fuerza.

Ambos deben prepararse con el estudio y amistosa mutua corrección de sus defectos a la suprema magistratura de padres de familia, para que cuando lleguen a serlo, sus hijos encuentren el buen ejemplo y una conducta digna de servirles de modelo".

Ups, hoy es Lunes y como se puede leer entre líneas, por más lecciones ofrecidas, no le he servido de ejemplo a mi hermano.

Desde BC, mi rincón existencial. Andrea Guadalupe.

 

 

 



                                               



Cartas de amor


Sep. 2010.   Cartas de amor.
Existen personas a las que yo no logro entender, de las cuales no sé que pensar.
Conocí a través de la palabra impresa a alguien que escribía cartas de amor, alguien que  quizá imaginaba que sus invocaciones serían totalmente atendidas o que sus palabras lograrían conmover a su destinataria.
Las cartas llegaban puntuales.
Ella siempre las traía en su bolso y las mostraba sonriente, como si presentara un triunfo merecido.
Sólo la miraba, otras personas hacían poco caso de su orgullo o soltaban un "si no le quieres, para qué le sigues el juego".

Yo, le decía "préstame, una carta".

Ella, con su eterna sonrisa, me las dejaba caer en la mano y yo, con discreción e interés, las leía, eran dulces palabras de amor, reflexiones íntimas que se acomodaban a la realidad de una vida feliz…
No sé por qué, sus lecturas me daban confianza, quien escribía las cartas de amor me brindaba, a través de su redacción, ánimo, aliento y esperanza.
Por corta que fuera la vida, al leerlas, sabía que mi desgracia había comenzado…
Ella no era de aquí, venia de una ciudad cercana, su novio, sabiendo que la distancia alimenta el pozo de la nostalgia e inclina las emociones hacia la oscuridad de la tristeza, le escribía cartas de amor.

Ella las recibía puntuales y, con un hasta pronto ansioso, despedía al  cartero.
No hay nada mejor para el aburrimiento que una carta de amor y leía los mensajes…
Luego, como queriendo salir de una cárcel de miel, soltaba unas carcajadas que aun me resultan despreciables.
Me impresionaban de tal manera sus palabras escritas, que muchas veces llegué a memorizar pasajes, los cuales repetía en mi mente caminando por las calles, mirando desplegarse los rosas y los naranjas del atardecer.

¿Qué escribía aquella persona?
Haré un esfuerzo e intentaré recuperar un sereno fragmento: "Amor, has de tener mucho trabajo, seguro que por eso no tienes el tiempo suficiente para contestar mis cartas.
No importa, te esperaré como espera la luna temblando su luz en el agua.
Eres la única que podría proporcionarme plenitud y tranquilidad en esta vida.
Cuando tú regreses, la pasión inocente de mi vida estará en mis abrazos dándote la bienvenida. Eres la dueña de mi alma y no podría jamás, lo juro por el Creador, depositar mis anhelos en nadie…
No era un gran escritor, Sólo que me conmovía la sinceridad auténtica y la armonía atropellada con que exponía su basura sentimental, no libre de cierta melancolía enfermiza.
Pasó el tiempo y ella no tardó en hacerse de un nuevo novio.

No se le veía feliz, no era necesario, no creo que en dadas circunstancias ella supiera lo que realmente significaba eso.
Las cartas continuaban llegando y ella les prestaba menos atención, les hacía caso, creo que la burla le resultaba ahora menos útil o placentera.
Me decía, mira nos mandaron carta; me la dejaba en la mano y a otra cosa mariposa.
Y ahí estaba yo, con las hojas desplegadas, tratando de entender a ese tipo de hombres, quizá el pobre imaginaba que sus plegarias serían totalmente atendidas.
 "Nos llegó carta", me decía, y luego se iba a pasar la noche como una "amable luna temblando su luz en el agua".

Siempre que escribo me detiene el miedo.

No sé si una como ella estará preparando su carcajada despreciable.
Pensar en esto, me pone malhumorada e intolerante, me recuerda esa época en que había un hombre que escribía cartas a su novia que ella desatendía y leí yo, y luego repetía largos fragmentos en mi mente caminando por las calles de la ciudad, mirando desplegarse los rosas y los naranjas del atardecer.
Pienso que aprendí una lección de temor y otra de amor.

A ella no la he vuelto a ver, creo que regresó embarazada, triste por la desdicha y la desilusión, rogándole cariño fingido a quien le escribía cartas de amor.
Eran otros momentos, eso no sucede ahora.
El concepto de amor se ha vuelto etéreo, químico, virtual y aséptico.
Es una desgracia que las cartas de amor fueran suplantadas por las demandas sexuales del correo electrónico o los mensajes satelitales.
Cosas de la tecnología y, podría jurar, de una cruel mujer que ante las cartas de amor soltaba carcajadas despreciables.
Desde BC, mi rincón existencial. Andrea Guadalupe.

                                              



viernes, septiembre 10

Soy nadie, soy nada, ¡Que belleza!

Sep. 2010.  Soy nadie, soy nada, ¡Que belleza!

 

Sigo siendo una mujer muy descuidada como para tomar en cuenta los procedimientos de la seriedad, de las penumbras emocionales, de las formalidades de los títulos.

Soy una mujer convencida de que la existencia es trágica, aunque también reconozco que es extremadamente maravillosa.

Y a pesar de esto y del tiempo vivido, no me dejo abrazar por el abatimiento, que es una de las formas de la vejez.

No soy una persona que se deje arrastrar siempre por sus impulsos, desde mi óptica, ser buena no significa ser débil.

Atesoró mi jardín de rocas, mi durazno niño, y mis rosales como símbolo de esperanza.

Y en mis momentos de soledad, parada frente al mar, sigo imitando el rompimiento de las olas en mi corazón fantasma.

Esta forma vagabunda de no tener compañía, me aproxima a lo que me estremece y quiero.

Papel y lápiz, sueños, coraje y trabajo.

Escribo porque ya no tengo edad para otras cosas, aparte del suave peso de las palabras como caricias en los sentidos.

Lluvia, arena, rosas, libros, nubes.

Leer hasta la incineración, o transitar por los caminos de la narrativa, son maneras de sentir la vida.

Yo, únicamente delineo palabras simples para recuperar algo de paz y darle sentido al escenario adverso.

¡Que belleza! Soy nada, soy nadie.

Como el nombre que escribí en la arena, y lo que creí que era, se lo llevo la brisa.

Sin importar que jure tenerlo siempre, el paso del tiempo lo dejó en el olvido.  

Nada ni nadie impone su memoria.

Humo de colores y mucha prisa.

Quien edifica poemas en el aire, olvida que el arcoíris, no es de hierro.

Palabras, pétalos invisibles en los labios sellados del amanecer.

Vela que borra su luz en la mortaja de la saliva, como quien apaga con un trago amargo la sonrisa.

Desierto el viento, lo que pasa como nube no pasa.

Así me voy, por un camino cualquiera, porque todo termina en nada.

Hija de la tierra, polvo se me hace la vida.

El mañana siempre viene mañana, como ola de sal en el sol de siempre.

Maravilla de la vida, papel, lápiz, y la palabra que se imprime.

¡Que belleza! No ser nada, no ser nadie.

La sombra de mi sombra, es una oscuridad sin estrellas.

Barca que navega de la noche al día, tu llegada es siempre mi puerto de partida.

Soy nadie, ¡Que belleza no ser nadie!

Desde BC, mi rincón existencial.  Andrea Guadalupe.