jueves, enero 16

Las palabras importan…

Enero 2014.   Las palabras importan…
¿Sabes?, Tú me enseñaste lo inútil que es a veces preocuparse por los caprichos del idioma.
No importa que no captes todo el significado de mis palabras, despreocúpate, no las analices,  ni intentes descifrar mis mensajes: Tan sólo siéntelas.
No quieras ver letras donde hay emociones, no quieras formar sílabas donde hay sentimientos desordenados.
No pretendas mirar de reojo, porque dar una ojeada, es percibir en apariencia, y ésta, disfraza la realidad.
Quizá por eso, existe la terquedad de conocimiento que nos obliga a mirar incansablemente.
No, no mires a vuelo de pájaro mis palabras, porque entonces vivirás atrapada en ellas.
Yo también he dejado de mirarlas, para no caer en su juego de creación: sé que estoy siendo concebida por ellas, y no opongo resistencia a dejarme inventar.
No…. no pretendas leer mis palabras, sólo acarícialas, aprecia su toque y escucha cómo te hablan.
Quizás ellas puedan contarte lo que yo no puedo, porque vagamos por el dilema angustioso de no poder explicar la realidad, cuando lo realmente peligroso es no ser capaces de inventarla.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar donde pienso que: Las palabras importan, si no, ¿Qué nos queda?

Andrea Guadalupe. 

miércoles, enero 15

Esa tierra de nadie donde duermen los sueños.

Enero 2014.    Esa tierra de nadie donde duermen los sueños.
Durante mis ensayos de muerte, nombre que le doy a mis noches, existen momentos en que mis párpados me relatan historias futuras.
Son esos instantes, cuando el silencio no pesa y el cansancio del ajetreo diario,  apenas ha llamado a la puerta.
Tiempo que eligen las palabras que después serán narraciones, para asomar la cabeza por debajo de la cama.
Se contonean entre las sombras, desnudas, insolentes, para susurrarme al oído.
Y mis dos perras chihuahua, ellas, que de naturaleza son tan inquietas, que a esta hora, suelen dormir tan profundamente que sólo intuyen tu presencia entre sus caninas fantasías.  Únicamente yo puedo olfatear ese deseo por aproximar tus labios a mi almohada.
Como aquel día que me hablaste de cómo, cuando todo duerme en casa,  se arrastra la lata de botones hasta el borde de la cama, se destapa, y entonces… empieza el show:
Primero los botones se muestran desconfiados, sólo que poco a poco van saliendo.
A veces despacio, otras veces saltan a como gotas redondas, también les gusta salir rodando como bolita o girando como platos voladores.
Después se agrupan por colores y arman un arco iris en la alfombra de la habitación; se vuelven a desarmar
Dibujo con ellos caminos que van lejos, olas de espuma besando las playas, humo de chimeneas y paisajes enteras.
También me gusta cargarlos y llevarlos a pasear por la casa.
A veces sueño que mis botones son estrellas resplandecientes, entonces acomodo los más brillantes sobre una cartulina azul y después me alejo para contemplar la noche de figuras radiantes y agujereadas.
Claro, de tanto jugar, el tiempo pasa, de golpe ya casi amanece y debo levantarme para iniciar mis quehaceres, entonces guardo uno a uno mis botones.
Eso sí, antes de tapar la lata, les saludo, y ellos, agradecidos, me regalan una pirueta.
Por suerte ya nadie los cose, no arrastran hilos ni ataduras, son botones en libertad.
O sobre aquella ternura de las soledades compartidas de los amantes.
Historia que se agarró dentro y creció en su propia historia mientras tengo que dormir abrazando una almohada en mi cama, porque, cuando apago la luz y me acomodo para dormir, siento como tú, te recuestas a mi lado.
Tu voz es la misma que a veces me grita cuando descubro algún recuerdo olvidado en mi memoria, o te escucho llorar entre las páginas de un libro que alguna vez significo mucho en mi vida.
Sólo una vez logré ver quién eres.
Una vez fui esa criatura, sólo que acabó consumiéndose, ahogándose en sus metas y en su esperanza en las revoluciones lentas de conciencias.
Y ahora regresa con ánimos de no dejarme dormir tranquila.
Quizá cuando me pregunta ese: ¿Por qué?, Quiera saber qué fue lo que hizo que la dejara morir.
Aunque yo me callaré y la dejaré dormir esa noche conmigo.
Tal vez desde su odio me quiera, y cuando me quiera, me perdonará.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar donde: Escribir una historia es habitarla, me dijiste, ya que hay que dejarla ablandar en esa tierra de nadie donde duermen los sueños.

Andrea Guadalupe. 

lunes, enero 13

Las amigas siempre me inspiran…

Enero 2014.   Las amigas siempre me inspiran…
Comienza la semana y tú… No estás, aunque, hace mucho que todo comienza sin ti, y hoy… además, no estás.
Como cada lunes, me marco un nuevo reto: una dieta, un curso, el gimnasio.
No lo hago para cumplirlo, ni por sentirme en la moda; sino para saber cada miércoles que me falta voluntad y para cada domingo proponerme ser mejor; marcándome para el próximo lunes, un nuevo reto (una dieta, un curso....)
Hoy desperté sola en la cama, como cada mañana, aunque, con la agravante de que… hoy no estás.
Hoy, el almanaque señala sin discusión que ha comenzado un nuevo día, sólo que…  No está tan claro.
Yo le escribí un poema, ella corrigió mis faltas y lo devolvió sin más.
Cuando se intenta conseguir un sueño, dormir no es una opción.
Te das cuenta de que: No es que haga más calor, es que los sueños nos arropan.
Los sueños son cosas de jóvenes, porque soñábamos con tener dos hijos, una casa, un auto para viajar... Y luego, llegamos a esa edad en que, esa excusa sirve para dejar de soñar.
Para finalizar la discusión ella me lanzó una botella y se fue, aunque… No entendí lo que pasaba porque la botella no llevaba mensaje dentro.
Tengo tantos textos sin acabar que… estoy acabada.
Querido amiga: Claro que me inspiras, de verdad, las amigas siempre me inspiran, aunque… a veces, me inspiran textos, otras veces, confianza y en ciertas ocasiones… lástima.
Un fuerte abrazo.
Cerré la puerta de golpe y respiré profundo, sólo que ella…  ya estaba dentro, esperándome en el espejo...
¿Sabes? Esperaba tu llamada o un mensaje o quizá un mail, tan sólo llego tu silencio y una duda: No tienes nada que decirme o prefieres no decirme nada.
Cada día que pasa, defiendo más la teoría de la insignificancia, aquella que argumenta, que un gesto por pequeño que sea, no debe ser despreciado porque es un buen comienzo.
Si yo no defiendo la insignificancia, quien me defenderá a mí.
Hace tiempo que mis textos no son completos, descubrí el motivo: tus ojos no se permanecen en ellos.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar donde por fin, ella se atrevió a empujar la puerta y entrar… Lo malo es que no era mi casa.

Andrea Guadalupe. 

domingo, enero 12

Me invade el sentimiento de que he defraudado a alguien.

Enero 2014. Me invade el sentimiento de que he defraudado a alguien.
Hace tiempo que tengo tanto que contar... que no cuento nada, escribo por no gritar, eso molesta más aunque tiene más audiencia, aunque… En realidad, escribo por discreción.
Siempre quise dedicarle a ella un poema de amor, es fácil, me explico un amigo poeta, basta con que digas lo que sientas, ese fue el problema.
Hubo un tiempo donde justificaba mis decisiones, ahora me basta con compartirlas.
Hoy para desayunar sólo quiero un beso, ayer cené demasiado.
Él amor se cansó de unirlas y se fue en busca de otra pareja, aunque, ellas…No lo notaron preocupadas cada una por lo suyo y siguieron juntas muchos años.
Me gusta invadir tu espacio, nadar en tu cuerpo, a veces, disfrutar de tu ausencia pensando en el abrazo de vuelta.
Me gusta que a veces no estés, sólo que, no me gusta que te vayas.
He tomado una decisión que me ayudará a salir del profundo pozo en el que vivo sumergida, he decidido mudarme…aunque, ahora llega la segunda parte que sobrelleva la decisión, de definir si lo haré de casa, de pareja o de ropa interior.
Les pedí completa sinceridad a mis amigos y desde entonces han dejado de llamarme.
El día que decretemos el dinero como idioma oficial del mundo, dejará de existir hipocresía.
Para perder peso no hay nada mejor que decir la verdad, una pierde kilos de opresión y a veces, alguna amiga.
Entre en la política cansada de que no me contaran la verdad, salí de la política en cuanto la conocí.
Caminando por las calles pequeñas me gusta recorrer este barrio de la ciudad que está a medio iluminar.
Si, da un poco de miedo, aunque aquí siempre huele a comida casera recién hecha, incluso a bufanda recién tejida
Aquí, las abuelas salen a la puerta y comentan que sus nietos no las van a ver nunca.
La calle suele estar vacía sólo que es muy agradable, ahí se ubica el asilo donde quedo mi abuela.
Hoy es domingo y llueve amor en la calle, sólo que la gente no se da por enterada.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar donde cada vez que percibo que, han dejado de leerme, me invade el sentimiento de que he defraudado a alguien.

Andrea Guadalupe. 

sábado, enero 11

Y yo... sin nada que decir que no sea: Gracias.

Enero 2014.    Y yo... sin nada que decir que no sea: Gracias.
Hoy, como cada mañana, he abierto las ventanas de la casa para que se renueve el aire y mis fantasmas… Qué triste el día que amanece con el cielo cubierto de nubes y vacío de esperanza.
Cuando una tiene algo, al compartir, se multiplica por dos, aunque, no, no esto no es otro intento de conseguir que aceptes que probemos un trío.
No hay dos sin tres, ley básica de una orgía.
Cuando te vi, supe que eras la mujer de mis sueños, al abrir los ojos lo confirme: Ya no estabas.
En el fondo sé que me quiere, lo malo es que ella nunca quiere profundizar.
Lo importante de tus silencios no es lo que callas sino lo que gimes.
No aguanto cuando me gimes mentiras al oído.
No hay pregunta más capciosa que: ¿Tienes un minuto?
Rompe tu hipocresía y pregunta: ¿Puedes compartir un minuto conmigo?
Estaba decidida a contarte mi secreto más oculto, sólo que: No fui capaz de encontrarlo.
Últimamente, al poner el punto final a mis textos, y mirarlo con distancia descubro dibujada mi vida: ¿Seré mi propio personaje?
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar donde descubro que, es una gran responsabilidad que haya personas leyendo esto y yo... sin nada que decir que no sea: Gracias.

Andrea Guadalupe. 

viernes, enero 10

Al acabar un texto…

Enero 2014.   Al acabar un texto…

Aquella comunidad, era tan secreta, que  ocultó su entrada y jamás tuvo miembros.
¿Serán los sueños las realidades que la luz del día no nos deja ver?
Me acusas de no tener tiempo de escucharte, aunque, no te das cuenta de que hace mucho tiempo que no me cuentas nada, tan sólo hablas y hablas y hablas...
He subido a la cima más alta, cuando baje de tu boca a tus labios…
No me llamen idealista porque quiera cambiar el mundo, yo les puedo demostrar prácticamente que con una pequeña chispa se enciende un gran fuego.
Ante el aspecto que tomaba la relación decidí tomar una decisión: huí de ti, porque tú y yo sabemos que ese no era el problema, sólo que, huir de mí es tan difícil.
Ella murió cuando yo era joven, desde entonces ninguna de las dos vive.
Antes yo era feliz, tenía amig@s,  no sólo para compartir penas, también eran alegrías, fiestas o cenas.
Ahora, con el Facebook, la amistad me rodea y me ahoga la soledad.
Sólo quería tu aprobación, una mirada de apoyo; sólo que nada o lo que es peor: reproches, superioridades,….Se acabó. Esto es un punto y final.
Con un golpe, destruyo la necesidad de tu mirada y olvidaré para siempre esa cara, sin importarme que: romper el espejo, me traerá siete años de mala suerte.
Tengo miedo de quererte y tú no me quieras, aunque tiemblo de miedo al imaginar,  que tú me quieras y yo no me dé cuenta.
Todas mis compras las hago por impulso, sólo compro en las tiendas donde la dependiente me regala una sonrisa.
La mujer de mis sueños tardó tanto en llegar, que yo, ya me había despertado.
Es curioso cuanto más tiempo paso en el campo por mi trabajo, más civilizada soy.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar donde al acabar un texto, agito el cuaderno con fuerza, y así, me libero de las palabras que sobran  y las guardo, por si algún día escribo una carta.

Andrea Guadalupe. 

jueves, enero 9

Lo importante de tu saludo…

Enero 2014.                   Lo importante de tu saludo…
Me suscribí a tus post por Internet para recibir cada día un e-mail y poder saber de ti.
Ahora me he dado cuenta de que sigues lejos: Sólo sabía lo que querías contar, y eso, ¡Nunca es suficiente!
Créeme, recién me acabo de dar cuenta... llevamos media hora sentadas tomando café y ahora que miro con detenimiento… me acabo de dar cuenta que... no te soporto.
Cuando te fuiste, olvidaste unas pantaletas bajo la cama, un par de aretes en la mesa de noche, tu cepillo dental en el baño y la voluntad de volver a buscarme.
Esta mañana al arreglarme frente al espejo no me vi, sólo veía los azulejos a mi espalda, la cortina al fondo, aunque… no a mí. ¿Será que estoy vacía?
Yo lo intento, créame que de verdad lo intento, aunque, no puedo tragar a todo el mundo.
Así declaró el antropófago ante las críticas por ser selectivo.
De nuestra relación, quedaron días inolvidables, después todo acabó, sólo nos quedó una sensación de satisfacción completa, aunque… Sin un solo recuerdo.
El destino, más que un cruce de caminos, es un cruce de miradas.
Esta madrugada ha vuelto a pasar, cuando me acosté, minutos después, quedé profundamente dormida y horas después sucedió: sonó el timbre.
Salí corriendo a abrir la puerta, aunque cuando llegue ya no estaba: Otra vez más se había escapado mi suerte.
Este maldito insomnio, me mata mis sueños.
Cuando tengo sueño me tomo un café y se me pasa, ¿Por qué ahora que me he tomado diez sigo con mis sueños?
Sentada delante del papel en blanco me doy cuenta de que no tengo nada que contar, me levanto y tomo un libro cualquiera.
Empiezo a leer y descubro que no soy la única que no tiene nada que contar.
Quiero llamarte por el placer de oír tu voz, no deseo contarte nada, tampoco que me cuentes nada, simplemente descuelga el teléfono y respira: Busco un lugar donde esconderme de tu ausencia.
Sonó el teléfono, lo descolgó el despertador: era la hora.
Siempre has sido sincera conmigo... Me has contado tus movidas, tus broncas, inquietudes, tu ideología, tus gustos.....Siempre has sido sincera conmigo, aunque lo de hoy es demasiado: Hoy me has contado que ya no me quieres.
Volver no es sólo regresar, es cuestión de dar la vuelta, encarar miradas, remover recuerdos, reencontrar viejas caras, sorprenderse con rostros nuevos.
Volver es reencontrarse, aunque sean sólo palabras.
Andrea Guadalupe.

Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar donde lo importante de tu saludo no es su contenido, sino su existencia.

miércoles, enero 8

¡No sé a quién echo más de menos!

Enero 2014.           ¡No sé a quién echo más de menos!
Me reconozco novata en esto, y me gustaría que alguien me enseñara.
Algo he escuchado, aunque, confieso, no acabo de entender el mecanismo.
Suplico a quien me lea, sepa y pueda, me conteste a mí e-mail, indicando: ¿Cómo se vive?
A tiempo, la hora se gastó todos los cuartos y aun así, dejó la compra a medias.
Lo siento, las dos sabíamos que esto tenía que terminar antes o después, las dos éramos conscientes de que el final estaba tan cerca, sólo que nunca imaginamos, ¿Qué tan cerca?
Tú y tu maldito recordatorio cada mañana, mientras, yo, puntual y con la mayor ilusión te buscaba y tú nada, nada de palabras alegres, de aliento…
¡Qué diferente hace un año!  Sólo sabías decirme cosas bonitas, aunque ahora… Lo siento, te tengo que hacer callar.
De verdad me duele tener que quitarte las baterías, mi fiel báscula digital parlante del baño.
Esta mañana al despertarme me he dado cuenta de que no estabas.
He empezado a llorar al darme cuenta de que no sé: Si ya te ha ido o nunca estuviste.
Quien me conoce, siempre piensa que soy callada, tímida o introvertida.
En verdad, no soy nada de eso, lo que sucede es que digo lo que pienso.
La frontera une lo que divide.
Te diré… Me aseguro de que no estás para poder hablarte en confianza.
Ella me dejó de amar porque si, sin más ni más, un día, al menos, me queda el con suelo de que: llega la noche.
He tomado la costumbre de no darle la espalda a mi reflejo del espejo.
¿Cómo podría confiar en una tipa con esa cara?
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar donde, esta noche no me ha visitado la inspiración y tampoco tú.
¡No sé a quién echo más de menos!

Andrea Guadalupe. 

martes, enero 7

Divagaciones…a tus oídos…

Enero 2014.           Divagaciones…a tus oídos…
He descargado en la pc, un corrector de textos para descartar mis faltas de ortografía antes de subir mis escritos, también un editor de imágenes para quitarme los ojos rojos de las fotos y, ya de paso, alguna ojera, arruga y verruga que nunca dan buena imagen.
Lo que aún no he conseguido es donde me descargar el programa que convierta a mi pareja en la mujer de mis sueños.
Busco a mi pareja, no sé dónde está desde anoche, estaba en la sala de la casa, llevaba puesta el pijama, la bata y unas zapatillas rojas.
A algún sitio se habrá ido… Aunque…Me dijo que iba a quedarse navegando por Internet.
Mi boca no deja de guardar secretos; mis ojos no dejan de gritarlos.
No encuentro una mirada que calle todo lo que no quiero decir.
Hoy descubrí que ya no me quieres como antes, ha sido un proceso lento, sólo que  ahora ya no queda lugar a la duda: estoy delante de ti, desnuda y me has mirado a los ojos.
Hoy pasé por tu blog aunque no estabas: Me dijo un vecino que te estabas actualizando.
Entre el oído y el odio varía una letra y la capacidad de escuchar frente a la cerrazón.
Tengo tantas amistades en el Facebook y no entiendo por qué estoy tomándome este café yo sola.
Te quiero más que a mi vida, dijiste, aunque… Si fuera verdad te habrías suicidado en lugar de matarme.
He vuelto a revisar las direcciones de mis visitantes, he revisado la lista de seguidores.
Lástima, hoy tampoco, tú estabas.
Hace tiempo que ya no le cuento mis secretos al espejo, y todo porque él no me cuenta los suyos.
Esta mañana se ha caído en el baño mi única verdad y se ha hecho añicos.
No te preocupes por el espejo, me ha dicho mi hijo, sin entender porque lloraba.
Se busca pareja para compartir sexo y lo que surja.
He descubierto lo mucho que te echo de menos, acabo de ser consciente del tiempo que hace que no estás conmigo.
Ahora que he entendido esto... sólo me falta entender que sigas sentada a mi lado.
Ayer llegue a casa y la verdad es que no he conseguido que huela a ti, así que mejor me deshago de tu perfume, tu ropa, tus libros y, por supuesto, de tu cadáver.
Me miras, llevamos cinco minutos sin hablar, creo que ya no tenemos nada que decirnos.
No tengo nada que decirte, aunque, tu silencio es tan agradable que levanto mi taza y doy otro sorbo.
No me atreví a publicar que me enamore de ti, por miedo a los comentarios, así que lo guardo como borrador por si te vuelvo a ver.
Mi mayor virtud es que tengo algunos defectos poco desarrollados.
Suena otra vez el teléfono y ahora sí que es el, me llama para ofrecerme una nueva vida, me habla de un futuro mejor, con seguridad económica si vuelvo a su lado.
Me promete muchas cosas aunque nunca quiere hablar de lo pasado, dice que fueron episodios sin importancia, que todos cometemos errores y que es mejor que pase página.
Así que le digo que no, que no le creo, que el pasado no se olvida y que no, no, no y no voy a cambiar de proveedor de internet, cable y teléfono.
Hoy he terminado de diseñar como será mi vestuario, lo he anotado junto con el boceto del escenario en el que daré mi primera rueda de prensa.
Lo tengo todo decidido, que dedicatoria pondré en las portadas, el tipo de fotografías que se publicaran, que personajes me harán compañía…
Ya estoy lista... Ahora ya puedo tomar papel y lápiz, sentarme y aprender a escribir.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar donde surgen mis divagaciones… a tus oídos, en las que me pierdo y te suplico… Encuéntrame.

Andrea Guadalupe. 

domingo, enero 5

Detrás de la pantalla…

Enero 2014.   Detrás de la pantalla…
Llevaba ya un tiempo chateando a diario con aquella persona.
Le conozco bien, y sé que podría ser con quien pasar el resto de mi vida,  precisamente por eso he decidido dar hoy el gran pasó: Una cita a las 06 de la tarde en el café.
Me he presentad puntual, pido un café y me siento a esperar.
Pasan las horas y las mesas se vacían poco a poco.
Fantaseo con la identidad de quien espero, ilusionada, hasta que me doy cuenta de que sólo quedamos tres personas: una mesera, quien me mueve el tapete y yo.
Ahora descubro que me guardaba un secreto, está frente a mí, sentado, aunque no puede verme.
Sí era en verdad una cita a ciegas.

Yo sé que el Naproxeno, es un antiinflamatorio, que es una medicina muy fuerte que te cura muy rápido.
Ya casi sé lo mismo del Naproxeno que los médicos, alguien, desde mi infancia, me decía que las medicinas no son para jugar, aunque, si no fuera por mí, ya no tendríamos casa.
Aquel día en que encontré la la sartén en el fuego, si no fuera por lo que yo sé, se hubiera quemado todo.
Porque, cuando fui a la escuela, me explicaron que las cosas que se queman son inflamables; por eso, cuando yo vi que la cocina ardía, le eché un Naproxeno.

Una vez me contaron que las aguas del Mar Rojo se abrieron para dar paso a personas que huían, que una torre que debía llegar hasta el cielo dejó de construirse porque quienes la hacían dejaron de hablar la misma lengua, que un hombre salvó de un enorme diluvio a una pareja de cada especie de la Tierra, que alguien caminó sobre las aguas... Aunque nadie me contó que un día, gracias a una máquina, cualquier hombre de este planeta podría leer mis escritos, conversar conmigo desde lugares remotos.
Nadie me contó que una red invisible uniría al mundo.
Y la verdad, tampoco lo habría creído.

Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar en donde la soledad de éste domingo, sentía temor, aunque… Detrás de la pantalla, miles de ratones deciden mi futuro.

Andrea Guadalupe.