sábado, enero 4

Quizás si regresas a casa conmigo… quizás

Enero 2014.           Quizás si regresas a casa conmigo… quizás 
Mil y una palabras al aire salieron de mi mente después de una breve pausa en mi corazón, juguetearon en mis manos antes de volar como mariposas, muchas de ellas se congelaron en los gélidos aires de la indiferencia, las demás siguieron su camino y llegaron a su destino, llevaban relatos de tiernas miradas y de cómo, estas, con el tiempo sin darnos cuenta, pierden su brillo.
Otras transitaron las sendas tratando de llegar a los sueños que están escondidos en las nubes, exploraron los abismos oscuros y tenebrosos donde reinan el miedo, los imposibles y los: No puedo.
Unas más, murieron sin darse cuenta de lo bellas que supieron ser, y mis preferidas, esas las deje conmigo…
Hoy sé que hay silencios incómodos que suenan como un despertador indicándonos que todo terminó, mutismos desgarradores que no caben en el pecho, porque el silencio es el lugar en donde la hondura profunda del sentido, es lo que nos hermana en medio de nuestros dolores, es esa tierra interior y común que nadie tiene en propiedad.
¿Quién va a escuchar mis silencios?
Ya me estoy quedando cada vez más muda, me lleno de silencios internos, abro mucho los ojos, trato de estar en todo y tomar apuntes con mi libreta a la que le queda una hoja y mi porta minas, sola, aprendiendo a caminar en silencio.
Quizá busque un café en algún local  si no está muy lleno.
Tengo que prepararme con furia al ritmo de Janis Joplin, la voz femenina más desgarradora del rock en su canción más depresiva: Cry baby, y soñar con un cambio de vida para después poner en pausa todos los pensamientos que no tengan nada que ver con estos sueños utópicos, que nublan mi mente.
Y sé que están ahí, rondándome, sólo que los despejo con un par de tazas de café y una buena dosis de voluntad para disponerme a empezar el día, aún sin terminar el anterior, sin tomar un descanso y caer rendida sin más que pensar, que en mirar en ambos sentidos las calles para no ser arrollada por un automovilista, o de concentrarme en la ruta, ya que invariablemente me voy del lado equivocado, y aclarar cómo exorcizar demonios, ya que ni leer, ni el trabajo, o escribir me ayudan.
¿Qué hace una cuando se queda con una mismo? ¿Sin historias que contar que no sean los insípidos y triviales problemas de un mundo con aires de telenovela barata?
Porque sólo yo puedo escuchar mis silencios, convivir con ellos y responderles cuando tenga la pregunta adecuada.
Tal vez… algunas melodías más alegres mejoren el inicio de la jornada, por ahora les dejo a la maravillosa Janis Joplin con su desgarrada voz, llena de sentimiento.
Quizás si regresas a casa conmigo… quizás  
Andrea Guadalupe.

Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar donde el tiempo pasa volando y los silencios siguen gritando tragedias.

viernes, enero 3

Que Dios los bendiga por…

Enero 2014.            Que Dios los bendiga por…
Hola Señor: ¿Cómo estás?
Hace mucho tiempo que deseaba escribirte una carta, aunque, por varias razones siempre la aplace, fundamentalmente por miedo, porque han hecho de ti un ídolo al cual hay que tenerle miedo.
Y el miedo que te tenía no me permitió  acercarme a ti, tratarte como a un amigo por el terror al pensar que tú me mandarías al infierno por faltarte el respeto y no temerte.
Sabes... Siento mucha pena por ti, me da una tristeza muy profunda al imaginar la culpabilidad que sentirías, si vivieras ahora en el planeta tierra.
En tu nombre se ha derramado más sangre que por cualquier otra causa.
Por tu nombre casi la mitad de la población del planeta ha vivido y vive en la esclavitud de la ignorancia.
Imagino lo fracasado que te debes sentir al ver lo que han hecho con tu mensaje, que es simple y hermoso...amar a los demás como a nosotr@s mism@s.
Contigo Señor, me han pasado cosas extrañas, he cambiado de opinión acerca de lo que tú eres realmente, he ido desde que tú eras el hijo de Dios, y hasta ahora, que creo que tú no eres ningún Dios o hijo de Dios, así como tampoco, salvador del mundo, ahora creo que tú eres igual que yo: Un ser humano que trato de ser feliz.
Hace ya un tiempo, te mande al diablo, me rebele de esa idea común de ti, que lo único que causa es miedo y esclavitud, y entonces al creer que lo importante es la vida, el ser humano y no los dioses...porque no existen, empecé a darme cuenta de que eso es precisamente de lo que tú hablas: de la libertad y del amor.
Tuve que liberarme de ti, rechazarte para poder llegar a encontrarte como amigo, como ser humano, al cual al igual que yo le pasaron muchas cosas y que trataste de destruir todo lo que esclaviza al ser.
Si te contara todo lo que se ha hecho en tu nombre...mejor no lo hago porque temo que te deprimirías mucho.
Estoy segura de que si vivieras algunos meses en la tierra ahora serias ateo.
Pienso que no podrías entender que por tu nombre haya grupos terroristas.
Te imagino si vivieras ahora yendo un domingo a misa y te sientas donde lo acostumbra la gente que van a lucir sus caras ropas o para auto-publicitarse como hombres y mujeres de una profunda vida espiritual.
Bueno, te imagino en la mitad de la misa parándote, despacio y en un momento de silencio, empiezas a hablar muy fuerte con palabras como estas...Gente estúpida e ignorante, sobretodo ustedes los sacerdotes.
Yo soy Jesús el Cristo: ¿Por qué han hecho de mi vida algo tan horrendo?
¿Por qué me hicieron un ídolo si precisamente mi vida la dedique a destruir los que pude encontrar?
¿Por qué han hecho de mi vida, que la dedique por entero a la causa de la libertad, un sinónimo de miseria y de esclavitud?
¿Por qué han hecho de mi nombre y de mi vida un sinónimo del miedo y la culpa, cuando lo único que trate de hacer fue decirle a la gente que dentro de un@ existe el poder para no temer y para vivir en paz y ser feliz?
Y en ese momento llega la policía y te saca de la iglesia y llevan detenido algunos días, aunque  después, te sueltan creyendo que eras un borracho loco de la calle, un loco urbano más.
Y así, el sacerdote dice...Hay que rezar más porque como ustedes ven, el diablo anda cerca.
Bueno, ahora sigamos con nuestra misa para honrar el nombre de Jesús el Cristo, y vamos a demostrar a Él, el Dios, cuanto le amamos.
Y lo vamos a hacer dando una muy buena cantidad a las personas que ahora van a pasar por sus asientos a pedir la colecta.
Demuéstrenle el amor que le tienen dando lo que más puedan de dinero.
Que Dios los bendiga por sus gestos de amor y de desprendimiento.
Te quiero mi amigo, siento mucho lo que paso con tu vida, aunque te agradezco que alguna vez hayas existido porque fuiste un ejemplo de coraje y de libertad.
Gracias, porque ahora, puedo entenderte y comprender que no existen los dioses sino que lo que existe es la energía divina de la vida.
Un abrazo Señor.

Andrea Guadalupe. 

jueves, enero 2

Hoy 02 de enero…

Enero 2014.          Hoy 02 de enero…
En nuestra cultura, contamos la vida en años.
Se fue el 2013, uno más o uno menos, según como movamos la línea del tiempo.
Para mí, la vida es una ecuación donde, luego de sumar y restar, el final es siempre una igualdad de ceros.
Me fascina el cero: el número redondo, el círculo vacío, la posibilidad de todo.
En mi infancia, pensaba que la palabra anuario se refería a guardar literalmente los años, aunque  no entendía muy bien cómo.
Ahora, sé que no estaba tan equivocada: los años se guardan en un armario de carne y hueso.
Y aunque la memoria lo olvide todo, el cuerpo no olvida, porque el cuerpo es el tiempo.
Creo que el significado tiempo, dándole un orden de inicio-fin: enero-diciembre nos obliga a reflexionar, sentir, expresar o comunicar algo en determinada fecha.
Por ejemplo, el fechar nuestro nacimiento nos fuerza a tratar de estar felices en día de nuestro cumpleaños.
Aunque resulta que la felicidad es multifactorial, pues muchas veces a la felicidad no se le da la gana manifestarse en mi cumpleaños.
 De forma similar, en fechas como la Navidad o año nuevo, la mercadotecnia nos solicita de la manera menos atenta que estemos alegres, sin importar las situaciones o circunstancias que vivamos; tenemos que estar alegres porque así lo marca el calendario.
Sólo que, coincide que una persona alegre/feliz, seguramente consume más que una que no lo está.
También, las dietas tienen que iniciarse en enero, como si las enfermedades nos perdonaran o nos dieran puntos a favor por iniciarlas en enero.
Imagino a la diabetes diciendo: ya te identifiqué, tienes niveles de glucosa por arriba de lo normal, aunque, como iniciaste tu dieta el primero de enero, pues te doy otra oportunidad y regreso a desgraciarte la vida hasta el 30 de Junio sin falta… ahí nos vemos.
También tenemos la clásica frase: empiezo a hacer ejercicio el lunes próximo.
¿Y por qué no el miércoles o jueves?, ¿será que si inicio el ejercicio a principio de semana quemaré más grasa?
Pues porque somos humanos, entrañables, tontos, entusiastas y testarud@s.
Me detengo y miro, no tiene nada de especial mi año y sin embargo sí: la impresión de que mi ordinaria existencia me pertenece muy poco.
La bendita certeza de que todo termina y no puedo hacer nada para impedirlo porque, gracias al Universo, no depende de mí.
Qué alivio saber que la vida no es para siempre; entender delante del cabello blanquizco que señala el espejo, del rostro en transformación constante y de las arrugas que se van profundizando, que sí, que somos temporales.
Entenderlo de verdad, con las células del cuerpo y no con las ideas.
Entonces me digo: si el tránsito de la vida es escandalosamente breve, esos propósitos de Año Nuevo son un verdadero disparate; bien mirados no son más que otra manifestación posmoderna del negocio de la bondad.
Permanecen por la idea millonaria de que todo lo que hacemos, comemos, aprendemos y vivimos nos induce a ser buenos o estar buen@s; vaya ironía.
¿De dónde vendrá el deseo apasionado de abrazar a la obligación temporal de bondad o de persona correcta?
Esas listas de inicio de año donde nos prometemos ser más flac@s, más atlétic@s, fumar menos, visitar más a la familia y ser mejores personas; las encuentro infantiles y mutiladoras.
Porque son listas para limitar, para no ser o para ser como la fórmula correcta dicta.
Vuelvo a detenerme y miro los doce meses de mi año 2013 y es una auténtica pasarela de la infamia porque desfilan delante de mí como entrañables monstruos: chuec@s, rot@s, gord@s, torcid@s, vicios@s, diferentes, fe@s.
Hermosamente tenues, libres incluso del peso de mi propia existencia, comprometid@s con la vida y nada más.
Porque ni enero ni diciembre dependen de mí y si muriera ahora mismo, ahí seguirían.
Y de nuevo me pregunto: ¿qué tiene que ver la vida con esas listas de propósitos pegadas en la puerta del refrigerador o en el block de notas digital?
Y la respuesta es nada, creo en pocas cosas, y entre ellas, en los finales de ciclo, pues comprendí que para cerrarlos, es necesario aprender a perdonar a aquellos que nos han hecho daño de una u otra manera, también de pedir perdón a quienes hemos dañado con nuestras actuaciones.
Así como agradecer de corazón lo que la vida y sus coprotagonistas nos han dado.
Perdonar y agradecer para poder decir adiós, sólo así es posible transitar, evolucionar, cambiar.
Creo en celebrar nuestra duración, nuestra existencia limitada y por lo mismo tremendamente maravillosa, y sobre todo, en volver a intentarlo.
Y para volver hay que irse, y siempre será admirable quien se atreve a hacerlo porque invariablemente, de allá a donde nos fuimos, regresamos siendo otr@s.
Por eso es que yo, me reconozco como progenitora responsable de mis finales, aunque también sé que los principios se irán modificando para vivir la vida con la dosis mínima posible de amargura y para no dejar que me coman las neurosis disfrazadas de falsas lealtades.
Hoy 02 de enero, hay un año nuevo de mirada húmeda, un año tierno, recién nacido: dejemos que sea.
Les deseo que este año los encuentre, no sólo con palabras de amor hinchándoles el pecho, que los hechos, hablen por nosotr@s.
Que nuestro anuario en el cuerpo baile, aunque a veces duela tener delante la certidumbre de los finales, total, si ya volvimos, volvamos a intentarlo, porque esto no tendría sentido sin estos intercambios que desbordan vitalidad.
Un abrazo. Feliz inicio de año.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, lugar donde les deseo que cada quién, viva sus experiencias indecibles, imprescindibles, esas que nutren el espíritu, a las que hay que abandonarse con intensidad y delicadeza.

Andrea Guadalupe. 

miércoles, enero 1

Mis propósitos de año nuevo…

Enero 2014.                 Mis propósitos de año nuevo…
Ha terminado por fin el festín/bacanal/orgía o lo que sea que represente la época navideña.
Ya pasaron las bromas del día de los inocentes, y el día de los balazos, sinónimo de año nuevo.
Por lo que ahora comienza oficialmente la cruda de inicio de año.
Aunque… queda todavía un resabio de semejantes fechas: los  infumables, pútridos, insípidos y cursis propósitos de año nuevo.
Siempre me he preguntado: qué extraño proceso mental nos lleva a decir: Esté año voy a bajar de peso, cuando lo único que hacemos con el estómago es llevarlo a nuevos niveles de elasticidad, o conseguir un mejor trabajo, cuando ni trabajo hay.
Si ustedes me inundan con sus cartas cadena, fotos donde aparecen sus propósitos, yo exijo el derecho de mostrar la mía.
Mis propósitos de año nuevo serán: a) Lavar más seguido mi ropa. b) No quedarme solterona.
C) No morir sola y rodeada de mis 1099 4567 libros… Chin, chin si no lo logro, aunque, ahora que recuerdo, hubo otro propósito, no decir chin, chin, si no... Ups,  chin, chin si lo vuelvo a escribir.
Este año, me propongo ser la Emperadora con vestido esponjoso, corona y cetro...o algo similar con el único propósito de dedicarme a vagar por el mundo.
Seré una sensación que aplastará incluso a artistas de talla internacional como Paquita la del Barrio.
Hacer cosas trascendentales, como: Estar a favor de la vida virtual, para legalizar los abortos.
Escribiré un ensayo que cambie el rumbo de la literatura y que me hará quedar a la altura literaria de Corín Tellado.
Ya es momento de que nos vayamos civilizando un poco.
Patentaré la biblia y cobraré regalías por su uso a todas las iglesias cristianas del mundo.
Pensaba hacer lo mismo con el Corán, aunque parece que luego sus adeptos son medio extremos y te guardan rencor por algunos años.
Total, si ya los chinos patentaron la Virgen de Guadalupe.
Registraré y publicaré mi método para mirar lograr ver fijamente a una persona a los ojos durante una hora sin escuchar una sola palabra de lo que dice.
Crearé una fragancia tan buena, que en cuanto la huelan, se realizará un ritual orgiástico a mis pies.
Y hasta ahí, porque quiero darme el lujo de cumplir todos en estos 12 meses.
Estos propósitos están protegidos por una licencia de contenido libre.
Por lo que si se reproducen sin mi consentimiento, sus órganos reproductores serán mutilados.
Advertid@s están.

Andrea Guadalupe. 

domingo, diciembre 29

El sol también salta empalizadas.

Dic. 2013.             El sol también salta empalizadas.
El sol tiene derecho a nacer donde le atraiga, incluso en el lugar que la comunidad LGBTI, lo contempla.
El sol tiene derecho a levantarse, incluso donde la comunidad LGBTI, está luchando.
El sol tiene derecho a descansar, incluso donde la comunidad LGBTI, está de luto.
La comunidad LGBTI, quiere vivir sin segregación, y despertarse allá donde el sol nace, se eleva y se despide sin que nadie le pregunte con: ¿Con quién duermes?
Sin que nadie le mire con prejuicio, sin pedir permiso a nadie para ser un ser humano nada más, nada menos que un ser humano lleno de sueños y esperanzas,
Y la luna va tras la comunidad LGBTI, con rumbo fijo a donde acaso el sol le devuelva lo robado, donde quizás pueda llegar a ser, un ser humano de verdad.
Y la luna sigue un rastro de sueños desgarrados, que quedaron dispersos, arrastrados por una demanda de esperanza, tras el derecho de ser humano, a ser solo eso: Un ser humano.
Hay gente que tiene miedo de la comunidad LGBTI, y no le importa insultar a quien no conoce.
Hay gente que levanta cercas alrededor de su mundo y encierra el sol tras ellas, ignorando que el sol tiene derecho a alumbrar la vida de la comunidad LGBTI, a calentar  sus sueños, a ocultarse lentamente cada noche.
Esa gente levanta vallas que frenan y se clavan en la piel de la comunidad LGBTI, y defiende su parcela de sol, todo para ellos.
Sólo que siempre hay en la comunidad LGBTI, algún@s loc@s que, prefieren rasgar a quedarse a oscuras.
Y entonces esa gente, levanta empalizadas más altas y las arma de cuchillas porque así, ahora tendrían que ser tont@s, además de loc@s para atreverse a saltarlas.
Tendrían que ser tont@s para cortarse las manos y el alma en el intento, y si son tan tont@s, además de loc@s, ¡Qué importa si viven o si mueren…!
No sabe esa gente que el sol tiene derecho a alumbrar también a la comunidad LGBTI, que el sol es para tod@s l@s que miran el cielo buscando la vida que les pertenece.
Andrea Guadalupe.
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, donde el sol también salta empalizadas, y ahora se desangra cada vez que amanece

Quienes debemos cambiar: somos nosotr@s.

Dic. 2013.             Quienes debemos cambiar: somos nosotr@s.
Se está acabando 2013.
¡Que se acabe de una vez para llegar con vida al 2014 que se aproxima, en una especie de espiral cargada de actividades y compromisos!
El año que se va, habrá sido un año de aciertos y desaciertos para algunos, habrá sido un año que otros echarán de menos, un año que otros se alegrarán de haber acabado por los disturbios que haya tenido su vida.
Dejamos atrás los buenos y malos momentos del 2013, los éxitos, los fracasos, y en muchos casos evaluamos las metas previstas y diferenciamos lo logrado con lo pretendido, para un@s los resultados serán positivos, para otr@s será un aprendizaje doloroso para mejorar en un futuro.
El año que nace, será igualmente un año de aciertos y de errores, aunque en todo caso será un año en el que también lloverá y saldrá el sol.
Cerramos el año, como muchas otras veces, con la mayor enseñanza de la naturaleza, que es su formalidad, los campos florecidos, los días cálidos, la lluvia otoñal, la nieve y las heladas, las cuatro estaciones, el sol, la luna, las estrellas aparecen en su tiempo y desaparecen en su momento, y nuestra existencia continúa su marcha con una sentencia transitoria en la que vivimos con nuestras debilidades y conflictos, cocinándonos en nuestra propia salsa y siempre  acostumbrad@s hasta el cansancio a la inestabilidad y paralizados en una marea obscura y viscosa de indiferencia, descomposición e insatisfacción.
Tradicionalmente la perspectiva de llegar al cabo de un año e iniciar el siguiente, pasa porque esperamos un año nuevecito, lleno de esperanzas y nuevas oportunidades, sin embargo, olvidamos la parte más importante: cambiar nosotr@s.
Y es que somos cada un@ de nosotr@s quienes traspasamos la simple línea cronológica del tiempo, quienes seguimos cometiendo los mismos errores en el año que nace, o algo peor, quienes arrastramos los dolores, resentimientos y frustraciones del año que se va y los sembramos en las fértiles tierras de enero para que, a lo largo de los 12 meses restantes, crezcan y nuevamente cosechemos los mismos resultados en los cálidos y húmedos días de diciembre del año naciente.
Pregunto entonces: ¿Quién debe cambiar el 2014?
Estoy convencida de que, cada uno de nosotr@s debe cambiar, debemos renovar no sólo el discurso de la esperanza en un año nuevo, debemos renovarnos, renacer en una nueva visión en la que, partiendo de una buena actitud, y permaneciendo con orden y paz, podamos llegar a ser mejores personas: optimistas y sobre todo comprometid@s con una vida  que lo merece todo.
De este año dos mil trece, me quedo con las revueltas que demandan que el ser humano necesita hablar, necesita gritar, que el ser humano necesita enfadarse con las realidades increíbles que nos toca vivir.
Debemos darnos el coraje de romper el saco de miedo para conseguir ser escuchad@s.
El próximo año nos esperan grandes desafíos, retos que debemos afrontar con cordura, con sentido común, dejando de lado las improvisaciones.
Por todo esto, este 2014, quienes debemos cambiar: somos nosotr@s.
Andrea Guadalupe.

Desde Tijuana BC, mi rincón existencial: Salud, paz y felicidad para tod@s.

viernes, diciembre 27

Deseo para este próximo año

Dic. 2013.  Deseo para este próximo año
Aquí en México, nuestro país, como en cualquier otro, existimos seres humanos que por motivos que la ciencia no ha logrado aún explicar, nacemos con una orientación sexual y de género distinta a la de la mayoría de personas, y somos llamad@s: Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales, además de que constituimos aproximadamente un 21% de la población mundial.
En el transcurso de los siglos, han existido episodios de discriminación, segregación y contracción de derechos determinados por el género, raza, religión, condición social y económica.
En la antigüedad, por ejemplo, las mujeres prácticamente carecían de derechos y nuestro suelo fue testigo mudo de la esclavitud a la que fueron sometidos nuestros hermanos originarios de África durante la conquista Europea y la discriminación que tuvieron que soportar hasta ya entrado el siglo XIX.
Sin embargo, el Apartheid Sudafricano no terminó sino un siglo después.
A pesar de esto, la humanidad es una escuela de errores y correcciones, así como también de luchas por las demandas; durante esta, han aparecido personajes que transcienden fechas y lugares, cuyo mensaje de igualdad, respeto y paz llegan aún a nuestros oídos.
Así por ejemplo, somos inspirados aún por el sueño de Martin Luther King, los deseos de paz de Mahatma Gandhi y el amor desinteresado y enérgico de la Madre Teresa de Calcuta.
Actualmente la discriminación racial está normalizada como un delito, también la discriminación de género; sin embargo, aún en nuestros días, luego de haber pasado ya la primera década del siglo XXI, podemos ver como siguen existiendo la discriminación y el machismo.
La lucha ha sido larga, sólo que aún no ha terminado. puede decirse que el siglo XX estuvo determinado por la lucha en favor de los derechos civiles de los afro descendientes y las mujeres y el siglo XXI estará definido por la lucha a favor de los derechos de las personas: Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales.
Desde el año 2000 se inició con Holanda, país pionero, una cascada de aprobación del matrimonio gay hasta el día de hoy, otras 19 naciones tienen reglas de uniones civiles o similares.
La Tierra cuenta 198 naciones, lo que indica que al finalizar el siglo XXI más del 50% del planeta habrá aceptado la unión legal gay.
En el resto del mundo la polémica sobre el tema está en debate hasta llegar al extremo en algunos países africanos, de Medio Oriente y Asia, cuya visión sobre la homosexualidad continúa considerándola delictiva.
Prevalecen diferencias que van desde un relativo amparo jurídico con limitados derechos hasta la condena legal bajo diferentes penalidades.
El colectivo LGBT se caracteriza por ser minoritario, diverso, englobándonos a personas de diferentes condiciones sociales, económicas, religiosas, raciales, y porque se enfrenta a diferentes posturas originadas por el prejuicio y por algunas religiones; estos conceptos, causan olas de violencia, odio e intolerancia hacia quienes integramos la comunidad LGBTI.
Este odio se conoce como: Homofobia; sin embargo, el término no es lo suficientemente claro, una fobia es un miedo irracional: En cambio, el homofóbico, muchas veces busca atacar de manera verbal, simbólica o física.
Olvidando quienes componemos la sociedad que, para el correcto ejercicio democrático es necesaria la diversidad de ideas y posturas, de la diversidad de pensamiento surge la reflexión y esta es la mejor receta para conseguir soluciones eficaces.
Extrapolando, en una sociedad es necesaria la diversidad, ya sea cultural, étnica, religiosa y  también sexual.
Diversidad Sexual que se entiende como las diferentes maneras en las que un ser humano, se observa a sí mism@ y también el tipo de personas con las que el individuo desee tener una relación sexo-afectiva; no es justo exigir que todas las personas ejerzamos una misma religión, que conservemos una misma cultura o que defendamos una misma postura en un debate; del mismo modo, no es justo tampoco exigir, que tod@s que seamos heterosexual, ni que nos comportemos de manera igual; siempre y cuando nuestras acciones no constituya una amenaza a la integridad de las personas que nos rodean; ser lesbiana, gay, bisexual o transexual, no daña a ninguna persona; la homofobia, sí.
Las personas LGBT no podemos ejercen todos los derechos que tenemos reconocidos en nuestra Constitución, debido a las contradicciones que existen entre la Carta Magna y el Código Civil de nuestros Estados; por ejemplo, las parejas gays que viven juntos desde hace años, al no poder casarse legalmente, no pueden solicitar una casa como lo hacen, las parejas heterosexuales que viven en concubinato, del mismo modo, tampoco tenemos derechos patrimoniales y al morir un miembro de la unión, la pareja, queda desprotegid@; ninguna ley censura explícitamente a ningún patrón que desee despedir a un trabajador o trabajadora por ser gay o lesbiana; la situación de nosotr@s, las personas transexuales es aún peor; pues no tenemos la garantía del derecho a la vida, prueba de ello es la cantidad de personas transexuales que son regularmente asesinados en nuestro país sin que el hecho llegue a mayores instancias; incluso tampoco tenemos derecho al libre desarrollo de nuestra personalidad o la identidad.
Somos minoría, aunque, no por eso somos menos importantes, menos humanos; tenemos tantos derechos e importancia como cualquier otra persona; sin embargo, a los ojos de las actuales leyes no es así.
Esconderse no es una alternativa, ser parte de la vida, acompañad@s permitirá que lo imposible sea posible, la aventura se convierta en realidad y los miedos en historia del pasado.

Desde Tijuana BC, mi rincón existencial, tierra donde deseo para este próximo año, que la comunidad LGBTI, sea escuchada y tomada en cuenta por los elementos que forjan la vida política en el país.    Andrea Guadalupe.

martes, diciembre 24

¡Un abrazo cálido por la emoción de vivir que nos une!

Dic. 2013.    ¡Un abrazo cálido por la emoción de vivir que nos une!
Un período de 365 días, cómplice de desventuras y testigo de crónicas, llega a su fin, la vida corre de prisa como un rumor, como las ondas expansivas en un estanque de agua, y surge en mí, el deseo de llorar abrazada a alguien, me imagino que es la alegría de saber que un ciclo acaba.
En estas letras, hoy quiero relatar que en éste ciclo próximo a cerrarse, para mí, han sucedido lentamente, de manera dolorosa, una colección de vacíos, y también una colección de gratitudes.
Hoy, a ti,  quiero desearte que tu ciclo, se cierre de acuerdo a tus sueños, porque es vital que acabe cada tanto.
El mío llego a su fin por fases: yo intente ser parte de algún@s, hasta que un día, descubrí que ya no podíamos serlo, quise ser puente, sólo que me venció el abismo, recorrer los caminos y olvidar el mar, sólo que el asfalto no me quiso y me devolvió.
Quise irme de mi comunidad, sólo que ella me abrazó con tanto amor que me trajo de regreso. Quise dejar de escribir, sólo que la vida dijo no.
Eso constituía mi mundo hasta hace muy poco tiempo.
Qué pequeño era mi mundo, qué diminutos son todos los mundos, creo que por eso son hermosos.
Minúsculas burbujas palpitantes a las que hay que presionar para que se rompan y salga la humedad que llevan dentro.
Hoy quiero extenderles una invitación a la fiesta de su propio final, a su íntima fiesta de renuncias.
Ojalá que acepten y vayan en sus mejores vestimentas o desnud@s, sólo que vayan.
Si tiembla demasiado fuerte: resistan, si el vacío corta la respiración y la angustia parece un monstruo gigante dispuesto a devorarlo todo: resistan.
Esperen a que su universo se rompa y provoquen que la grieta sea tan grande como para que puedan volver a concebirse a sí mism@s.
No hagan planes ni propósitos, que el proyecto sea vivir lo que la vida traiga con la pasión y las ganas suficientes, lo demás es vanidad.
Mi mundo se acabó y me dejó vacía, limpia y brillante, lista para concebir un mundo nuevo que no sé ni cómo será, aunque será.
Por eso digo: Brindo con ustedes por todos sus finales, por todas sus pérdidas, por todos sus ya no, por el fin de ciclo, por cada tramo del día que sudamos sin renunciar a la vida, por las batallas que no terminan, por lo que vendrá como un nuevo sol, como un sí delirante a enredarles la vida y a llenarles el cuerpo.
Brindo con ustedes que me leen, porque le han dado sentido a mi pasión.
Les miro de frente como un animal cariñoso y agradecido, les abrazo, les acompaño, me acompañan.
Antes de despedirme y desde el fondo de mi alma, esto es lo que pido para ustedes: Les deseo que se mueran, de amor o dolor, de sí mism@s, de algún modo: que se mueran.
Para que puedan volver de entre los muertos y la vida sea distinta.
Porque los finales son un mal necesario, pues mantienen un equilibrio, no podríamos disfrutar tanto un amor, una pena, un dolor, una ilusión, si supiéramos que son sensaciones estáticas, así que esperemos que este fin del ciclo personal nos lleve al preámbulo del mejor de los principios.
Y que nuestras risas, se escuchen con alegrías contagiosas con tal escándalo como si se estuviéramos loc@s  tod@s: ¡Un abrazo cálido por la emoción de vivir que nos une!
Desde Tijuana BC, mi rincón existencial.

Andrea Guadalupe. 

domingo, diciembre 22

Sones de tu alma.

Dic. 2013.  Sones de tu alma.
El día brilla, la brisa acaricia. ¡Todo perfecto!
Mira el aire: está en todas partes y nadie lo ve.
Mi piel despierta a los primeros besos del amanecer…
Estoy despierta, todo regresa a mí, lo reconozco…
Hermosas nubes tomadas de la mano, peinan el cielo.
Miro tu foto y mi mente se llena de mariposas.
Soñé contigo, no por lo ya vivido, si por el futuro.
Un día sin ti sin sentir tu presencia, es el vacío.
Es otro día para poder caminar y nos acerca.
Escucho sones de tu alma.

Andrea Guadalupe. 

sábado, diciembre 21

Se va otro año…

Dic 2013.            Se va otro año…
Se van las voces, pasada medianoche; se queda el frío.
Olas de viento, el océano blanco, yo soy el barco.
Un abrazo, en los días más fríos, lo necesito.
El pie remueve las hojas del invierno, el paisaje cambia
Susurra el sendero: El paisaje cambia, ¿Por qué será?
Pasó la infancia, más allá de la niebla, se desvanece.
Suave arcoíris, si la lluvia arrecia, te encuentro en mi camino.
Por l@s ausentes, me invento mil vidas.
Sol de invierno, se va otro año…

Andrea Guadalupe.