domingo, septiembre 11

¿Qué cuantos años cumplí este pasado 28 de agosto?


Tijuana BC. Sep. 2011. ¿Qué cuantos años cumplí este pasado 28 de agosto?

  Quiero agradecer de todo corazón  por las muestras de cariño en el día de mi cumpleaños.

 Realmente no esperaba las felicitaciones que me han dejado impresionada y muy agradecida.

A cada una de las personas que me felicitaron les doy todo mi amor y mi reconocimiento.

 Mi corazón ha estado abierto para quien lo ha querido, gracias.

¿Qué cuantos años cumplí este pasado 28 de agosto?

No quiero ser melodramática; renuncié a todas sus formas cuando me acercaba a los 50 y seguía viviendo como si llevara 30.

¿Cuántos años pensaría yo que tengo, si no supiera cuantos años tengo?

Con está interrogación quiero significar que las hojas del calendario no determinan fatalmente la edad.

Me pregunto cuantos años tengo y me respondo sin hacer caso de mi acta de nacimiento.

Procuro vivir de tal manera que los años, aunque pasen, no pesen.

Y para esto, camino descalza, digo malas palabras en el peor momento, leo, no me canso de hacerlo, tomo café con mis amistades, pienso en mi sin flagelarme.

Con todo esto, quiero decir que intento no deprimirme, y si romperle la madre a la tristeza.

Porque los primeros placeres de mi vida, inician con el primer trago de café, con el abrir la ventana de mi cuarto y sentir el viento, comiendo una naranja, riendo con la persona que me estima, estirando la espalda como gata, caminando y sintiendo el cuerpo en los pies.

Esperando el día con las mejores expectativas.   

Porque estoy convencida de que, los placeres de la vida, pueden ser los detalles más sencillos y tienen que ver con las pequeñas cosas.

Aunque alguien me escribió para decirme que yo, no merezco ser feliz, y es que, según su punto de vista, no reúno los requisitos mínimos e imprescindibles para incluirme en tan selecta gente VIP.  

Ups, no he tenido el animo para buscar imágenes con flores y mariposas en el marco de un día radiante, cuyo centro sea la sentencia: Sólo la gente VIP, es feliz.

Ergo, soy una infeliz.

Parte su análisis y llega a sus conclusiones al señalar que soy una persona incongruente dice, por la disforia de sexo biológico e identidad de género.

Y así, no soy digna de tener paz y tranquilidad en mi vida, situaciones que son el camino obligatorio que recorre el amor.  

Y ahí, continua su perorata, ya me fallo uno de los pilares de la existencia.

Concluye su destilación de amarguras y bilis al declarar de manera contundente que no soy digna de tener alegrías y comodidad en mi vida, circunstancia que define, como aquella persona que está siempre a tu lado, con quien tienes sexo y planeas tu vida.

Aunque para pagar mis deudas y vivir sin estrechez, tengo un trabajo absorbente, y claro, eso me deja poco tiempo libre.  

Quizá, el punto critico, sea que yo pago sola las facturas y vuelvo a lo mismo, no ocupo a una persona que esté a mi lado para enfrentar estás situaciones.

Tal vez, le tenga que dar las gracias por no fastidiarme con mi físico o salud.

¿Sera por qué….?

Tal vez esto sea a que no ha logrado entender que, en mi espacio, escribo lo que pienso, siento y me da la gana, y en plan de confesiones, no me lamento de mi situación o lloro angustiosamente.

Tampoco entiende por qué salgo a caminar, a tomar un café o divertirme sin necesidad de compañía.

Tampoco, por qué, me hace feliz tumbarme a leer, cocinar, recorrer en solitario la playa, y por supuesto, escribir.

Aunque, tal vez, esto lo entienda, sólo que no lo comprende.

De ahí, deduce en su razonamiento, que me engaño a mi misma, que no soy feliz.

Según ella, debería estar en una especie de compas de espera, hasta el momento en que llegue quien me lleve a un mundo de fantasías e ilusión, o quizá, sólo al mundo de ir acompañada por la vida, y tal vez, eso me proporcione alguna felicidad.

¡Qué tal vez me proporcione alguna felicidad!

Error, hay que ver que tengan que enseñarme ahora, que otra persona sea responsable de mi vida y no yo.

Que estupenda y estúpida manera de desviar responsabilidades de una misma.  

Porque la felicidad es algo muy personal, tanto si formas parte de la diversidad sexual, como si eres hetero, igual que si vives en pareja, como si no.

Andrea Guadalupe.


                                              Andrea Guadalupe.

                Tijuana BC. México. Tierra que abraza siempre al regreso, que cobija entre latidos  
                                            sumergidos en una busqueda natural.

                   Desde mi rincón existencial, donde el  sol nace al poniente.      

 
 

Crónica de un apagón.

Tijuana BC. Sep. 011.   Crónica de un apagón.

Una falla en Estados Unidos causo la ausencia de energía eléctrica en Baja California y afectaciones en el Condado de San Diego y parte de Arizona.

La temperatura de la tarde, registraba 120 grados Fahrenheit, es decir, 48 grados centígrados.

Los semáforos apagados, automáticamente se convirtieron en altos, los comercios, dejaron de operar, las calles lucieron vacías.

El ejercito activo un plan emergente patrullando las calles de la ciudad con el fin de evitar actos de delincuencia por la falta de iluminación.

El general Alfonso Duarte Mújica, Comandante de la Segunda Región Militar, a una pregunta específica por rumores que empezaban a circular por la magnitud del evento, afirmó que las causas que provocaron el apagón se registraron en territorio estadounidense y que definitivamente se descartaban posibles actos de terrorismo cibernético.

Mientras que en el gobierno, destacó la lentitud del alcalde y funcionarios para dar respuestas a las inquietudes de la población.

La red de telefonía, se vino abajo, Nextel, también comenzó a tener problemas en toda la entidad.   

Se escucho un sonido apagado, después de un instante, nace el silencio.

Conozco la experiencia y espero con paciencia.

Son las 15.50 horas del jueves 08 de sep.

Pasan los minutos, sospecho que esto puede ser más serio de lo acostumbrado.

Hay silencio general.

Aprovecho para terminar pendientes domésticos sin necesidad de electricidad.

Más tarde, salgo a la calle, las escenas que observo son preocupantes.

Circulan en las avenidas más autos de lo normal.

Gente desesperada comprando hielo, colas largas, muy largas, esperando en las gasolineras, semáforos dormidos.  

Voy al Oxxo, por un café, está cerrado, llega la penumbra, los comercios cerraron.

Regreso a casa y busco una linterna lo mismo que un viejo televisor de baterías que hace algún tiempo no uso, además de veladoras que serán mi silente compañía las próximas horas.

Hago un par de llamadas para conocer la magnitud del daño, me confirman el alcance.

La tristeza invade mi espacio por la penumbra de las ciudades en ambas Californias.

Escucho algunas hipótesis que hablan de esta falla eléctrica.

Dicen que hay lugares donde comienza a recuperarse el sistema.

Pienso en otros días extraños en Tijuana.

Hace ya algún tiempo, los incendios en California, provocaron un cielo apocalíptico, rojo, con aire caliente.

Un domingo de 2007, muchos habitantes de está ciudad, se encerraron en su casa por el calor y el miedo.

Durante la madrugada, un ajuste de cuentas entre narco traficantes, dejo una matanza en las calles.

Pienso en todo esto, y reflexiono en un simulacro de algo peor.

Un terremoto por ejemplo.

Ahí si no habría saldo blanco, y no solamente nos quedaríamos sin luz.

Así se dibujó un panorama que ocasionó un apagón generalizado, que exhibió la poca capacidad de respuesta de los gobiernos locales ante un suceso que podría considerarse como el ensayo de una emergencia.  

Mugre experiencia de casi 12 horas, espero que no quede en el olvido y provoqué la inquietud interna y colectiva.

Desde BC, mi rincón existencial, donde estoy convencida que de algo debe servir nuestro sep. 08.

Andrea Guadalupe.

 

 

 



                                              Andrea Guadalupe.

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martes, septiembre 6

Notas de un concierto.

Tijuana BC Sep.2011.  Notas de un concierto.

Reflexiones a  un éxito de Jean Claude Borely, DOLANNES MELODY (Flauta de Pan)

La perfección echa melodía...

La flauta, un instrumento peligroso, pues no se dobla, tampoco se doblega.

Es estúpido quien sigue a un flautista, aunque más estúpido quien no le escucha.

La música de flauta es una puerta que rechina al abrirse, pasos discretos en una habitación vacía.

La flauta, ambiciona ser una trompeta angelical, un heraldo del fin del mundo.

El flautista, hipnotiza, hace de quien le escucha, un niño más de Hamelin.  

Es el loco de la esquina, el que dice todo sin medias tintas.

Todo flautista, es un encantador de serpientes.

La flauta es un báculo, no sigue a otros, dirige el desfile, tiene nostalgia del bambú y sueños de agua quieta.

Es una voz jadeante, un sonido gutural, es un silbato con delirios de grandeza, sonido asimétrico que rechina, que vocifera hasta el límite, que es libre de principio a fin.  

Y lo mejor de ese sonido, es que exige al escucharlo, que también lo seamos, que también rompamos normas, que salgamos de lo convencional.

En general, las flautas padecen de anorexia.

Resuenan, resuellan, reflejan nuestros males y dolencias, nuestra capacidad de respirar en la lucha del mundo.

La flauta ladra para atrapar nuestra atención, para ser tomada en cuenta.

Es una sed de vientos, un hambre de turbulencias.

Quienes la escuchamos, no somos su público, somos sus terapeutas.

El flautista, es un trovador sin palabras, un bardo sin versos.

A la flauta, le gusta pelear por lo que exhala, es un laberinto de sonidos, un largo túnel con infinitas salidas.

Otras ocasiones, es un largo silencio, una pausa.

El flautista, es un chamán en su ritual de vientos encontrados en su cueva de disonancias.

La flauta delata su presencia con ruidos leves, como un ratón en la oscuridad, como un fantasma entre las paredes.

La flauta, está harta de ser dulce.

Seduce lo mismo a las ratas que a los seres humanos, ¿coincidencia o incongruencia?

El flautista, no pide comprensión para su arte, lo que pide es devoción atenta y concentrada.

Sea verbo o adjetivo, la flauta bufa.

Es un arma peligrosa el cuerpo del delito, suspira, susurra, serpentea.

Sabe hincar su sonido donde más duele.

Es una corriente de aire en pleno incendio, un fuelle frente al horno.

La flauta no induce, persigue al oyente, lo acorrala, lo asalta.

Desde BC, mi rincón existencial, donde concluyo que: el sonido de la flauta, no es la música de la claridad, es la música de la clarividencia.

Aunque, pensándolo bien, con respirar basta, pues no se requiere una flauta para eso.

Andrea Guadalupe.

 

 



                                              Andrea Guadalupe.

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domingo, septiembre 4

Utopía fronteriza de culturas mixtas.



Tijuana BC Sep. 2011.  Utopía fronteriza de culturas mixtas.

Las calles de cemento reventado no soportan tantos pasos ahora, algunas personas encerradas en sus casas, platican de los eventos violentos que se comentan en la televisión.

He vuelto este fin de semana de la zona árida, desértica en que me toco laborar.

Paisaje_espacio_lugar donde el gran silencio_soledad_desesperación_vacio, se ha ido llenando de sueños e historias.  

Viajo en mí pick up, me detiene un semáforo en rojo.

Estoy entretenida con mis pensamientos, de repente, notó la figura de un anciano que avanza entre los autos arrastrando su pierna izquierda.

Bajo el brazo, lleva incansablemente los periódicos, en otra mano, un vaso de platico con el que mendiga monedas, no justicia, no espera mucho.

Se detuvo frente a un vehículo, le intento vender al conductor un diario.  

Obtuvo un no por respuesta, una bofetada de aire le arrebato de la mano su periódico, cayo al suelo y sus hojas desperdigadas, comenzaron a escaparse por entre las llantas de los autos.

El senil hombre, se agacho estirando los brazos para tomar las hojas que se afanaban por continuar su camino.

El semáforo, cambio a verde y los automóviles comenzaron a moverse.  

Pensé, no va a tener tiempo para levantarse, sólo una hoja del periódico le hacia falta, el auto se puso en movimiento y en unos segundos, que me parecieron una eternidad, el anciano la alcanzo y se levanto jalando su pierna.

Estoy nuevamente en Tijuana, ciudad fronteriza donde lo rural y lo urbano, los espacios nacionales e internacionales, simultáneamente coexisten en formas complejas y contradictorias.

Utopía fronteriza que amo como a un paraíso perdido, porque en el, se puede ser otra persona, comenzar una nueva vida.

Atrás ha quedado mi tierra natal, Veracruz, sumida en la bruma del recuerdo.

Huella de que todo se desvanece en el aire.

Nostalgia cobijada por los eventos de la infancia, las tardes de lluvias, los campos adornados de verdes lujuriosos, y la costa bordeada por la orilla del mar.

Estelas emocionales que me regresan en el tiempo.

Hago memoria de mis ilusiones y me pregunto si la narrativa nace de un sueño, o los sueños se justifican en la narrativa.

En mi quimera, el mar está frente a mí, y otra vez me pregunto; ¿Por qué las ballenas perdieron las patas y se lanzaron a vivir entre peces?

Y me nace el deseo de ser una sirena con el corazón de fuego.

Sueño reclamante que grita obsesivo mi necesidad de ver de otra manera el universo, soy simplemente una soñadora que se imaginó un mundo...y le tocó vivir en otro.

Despierto aquí, entre el tráfico, el humo de los camiones pasajeros, las calafias, los taxis rojos, y los rostros de quienes han venido peregrinando desde distantes y desconocidos  municipios.

Con rostros adormecidos que parecen estar igual que yo, en otro lado.

Quizá, hacia dentro, esperando despertar algún día a la vera de un rio, con un cielo poblado por aves canoras y no telarañas de cables.

Porque las historias de vida, también tienen una geografía.

Rostros de figuras que se han convertido en estatuas vivientes que rondan por las calles de Tijuana.

Como capas, como submundos que se sobre ponen unos a otros, existen distantes realidades que se viven.

De una calle a otra, se reconocen al cholo, al pocho, al junior traficante de drogas, a trabajadores de maquilas, prostitutas, gay, emos, padres de familia, tod@s en movimiento, caminando o en autos de lujo, y en trasportes públicos.  

Tijuana es un lugar de enfrentamiento entre lo nómada y lo sedentario, entre quienes pasan y quienes nos quedamos.

Es de quien se detenga un momento frente al semáforo y no se horrorice de cara al caos vial.

De quien sepa respirar en ella y estar de buen ánimo a pesar de las leyendas negras.

El corazón de Tijuana, es un lugar que parece inalcanzable.

Quienes aquí hemos hecho nuestro hogar, nos tonificamos con recuerdos que hablan de ese otro lugar donde la belleza palpita de otra manera.  

En las tardes rojizas o nubladas, cuando regreso a Tijuana, mi espíritu, es feliz.

Son horas que me traen evocaciones y noches que se niegan al descanso.

Y pienso que a pesar de la nostalgia, mi historia rechaza el olvido de si misma.

Desde BC, mi rincón existencial, utopía fronteriza de culturas mixtas.

Andrea Guadalupe.

                                              Andrea Guadalupe.

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domingo, agosto 7

Un ser humano… Solo.


 

Tijuana BC, agosto 2011.    Un ser humano… Solo.

 

¿Qué es el amor?

Todo el mundo parece enloquecer por tenerlo, aunque, pensándolo bien, también enloquece por muchas otras estupideces.

El amor culturalmente, se ha convertido en un producto de lujo.

La literatura, la música y el cine, apenas pueden existir sin hacerle un homenaje.

Se  acepta como invitado estrella en cualquier cosa que tenga que ver con la diversión, y no discutimos su presencia jamás.

Yo, francamente, no creo en el amor.

Y que conste que no es una pose maldita para hacerme la interesante.

Creo firmemente en el sexo y en los intrincados lazos que la pasión traza entre todas las condiciones.

Creo en la empatía, en ese curioso traquetear de corazones al acorde.

Aunque lo entiendo todo como pasiones triviales, que nacen con los días contados, y que responden con dificultad a las medicinas que les aplicamos para revivirlas.

El ser humano nace con la condición implacable de su soledad.

La cultura inventa miles de mecanismos para endulzar esa situación, para negarla, reinterpretarla o salvarla.

Sólo que nada funciona.

Lo más importante que hacemos, además de nacer, es morir, y las dos cosas las hacemos de manera personal.

Por eso el amor es un paréntesis tan celebrado.

Mientras dura, sentimos la ilusión de no estar solas, de fundirnos con otra persona, de volver a algún útero cálido y deliciosamente húmedo y además lo hacemos con una intensidad feroz.

Aunque, como todas las fantasías, en algún momento llega a su fin.  

No hay velo que no se desgarre frente a la tormenta de todos los días, no hay espejismo que al andar hacia él no se descubra.

Algún día, al mirar a los ojos de la persona que amamos, descubrimos que allí hay otra persona que sufre, que tiene miedo, que está sola.

Que se engaña, que padece pequeñas o grandes indignidades del cuerpo y también miserias del alma.

El espejo se ha roto, Alicia ha salido del sueño, y nos despertamos como ella, recordando la sonrisa misteriosa del gato  Cheshire con sus promesas de infinitud.

El amor no existe, más sin embargo, por eso mismo, hay que disfrutar el rato que lo tenemos y luego dejarlo ir sin rencor.

Como sólo es una farsa, debemos ir a él como a un buen teatro, para asistir a una función que nos anima a seguir vivas y como medicina para endulzarnos los tragos amargos de la vida nos imparte continuamente.

Hay otros sentimientos más hondos, que sí lanzan fuertes fibras de amarre entre los seres humanos, tan fuertes, que a veces no se pueden romper.

Sólo que esos sentimientos no son populares, no son estéticamente vistosos, no se les dedican apenas canciones.

La piedad, la compasión por los seres sufrientes que somos; la amistad, que nos permite navegar por la vida con eso tan valioso que es la compañía; la fe, que no tiene que ser en un Dios, sino que puede dirigirse a muchas otras cosas.

Todos estos sentimientos son poderosos, se mantienen vivos frente a las inclemencias de la vida y el tiempo y posiblemente nos permitirán apoyarnos con fuerza en ellos.

Sólo que, no los podemos pintar en una postal y se ve mal el que se los salpique con poesía.

No se entregan bien al maquillaje y desfilan mal en cualquier pasarela.

No podemos hablar de ellos sin parecer unas idiotas, sospechosas de reaccionarias, aunque curiosamente, el amor es un sentimiento tan poco revolucionario, más bien un dulce opio que el poder administra con generosidad, por ser barato.

Nos merecemos lo que nos dan, la verdad.

Por no mirarnos desnudas al espejo, y ver lo que hay, que es poco y mucho, malo y bueno, desastre y maravilla a partes iguales.

Un animal pensante, una anomalía del universo.

Un ser humano… Solo.

Desde BC, mi rincón existencial, donde reflexiono, busco y navego entre dudas.

                                              Andrea Guadalupe.

                Tijuana BC. México. Tierra que abraza siempre al regreso, que cobija entre latidos  
                                            sumergidos en una busqueda natural.

                   Desde mi rincón existencial, donde el  sol nace al poniente.      

 
 

No al machismo, no a la cobardía, no a….


Tijuana BC. Agosto 2011.   No al machismo, no a la cobardía, no a….

Casi todo en mi vida empieza pensando en si seré o no capaz de hacerlo.

Todo, lo fácil y lo difícil.

Dudar es para mí algo natural, no puedo entender la vida sin dudas.

Me pasó el tiempo buscando y a veces inventando infinitos hilos de Ariadna que den sentido a las cosas, que marquen una dirección, un propósito en las cosas.

En ocasiones, no me importa que sean trascendentes, me basta con que los haya.

El caos me aturde, me deprime, sin embargo, tampoco dudo de que sea inevitable, necesario y lo que quieran.

Así que, desenredaré aquí mis hilos, pacientemente, trazando caminos invisibles en el mar, hilos de burbujas de aire y sol a través de este extraño laberinto que es la vida.

Respecto al Mino tauro no me pregunten, pues no sé más que ustedes.

Tal vez haya sido una vaga presencia amenazante, el protagonista obsesivo de algunos cuadros de Picasso, una leyenda antigua, una mentira…a saber.

Cada quien se encarga de sus propios temores y sus propias obsesiones.

Los mías no son especialmente interesantes, digamos que son…simples.

Últimamente vivo inmersa en un montón de actitudes estereotipadas, que me causan la sensación de vivir en una extraña pesadilla.

No sé qué pasa, para mí analizar la realidad de la orientación sexual y de identificación de género, es casi un trabajo.

 Muchas veces se hace en función de otro tipo de criterios, más emocionales y menos racionales, es decir, de lo que se siente políticamente correcto, y lo que no, que es todo el resto.

En este país los años no pasan, la sexualidad, es algo de lo que se habla como del futbol, y perteneces a un equipo u otro.

 Yo, que por circunstancias que no vienen al caso, he convivido con gente de mentalidades diversas, orientaciones e identidades, he encontrado ahí, gente que les gusta mirar la realidad desde un punto de vista personal y mucho más serio.

 He descubierto que el ser humano en conjunto es absurdo, no creo que sorprenda a nadie a estas alturas, sólo que me da la sensación de que no pensamos en ello.

Y es que a los prejuicios, como a la injusticia, la estupidez, el odio,  no se les puede dejar de combatir.

Hay que estar siempre señalándolos, de modo que estemos un poco más cerca, sino de extirparlos, al menos de mantenerlos tan bajo control como sea posible.

Porque muchas prejuicios que nos parecen absurdas los terminamos aceptando como parte del paisaje de nuestras vidas y de ese modo, contribuimos a que se aferren a la realidad y pasen de ser algo infame, a una realidad comúnmente admitida.

Y ahí es donde el absurdo, la injusticia, el odio, se hacen fuertes, en la rendición de nuestras conciencias.

Sé bien que nunca debo escribir desde la desesperación.

Eso es algo que siempre he querido tener presente, aunque, quizá ese estado de ánimo es el único que me da  motivación para poner en marcha el mecanismo de aplicar las cargas eléctricas que dicen que son los pensamientos a una hoja de papel.

Supongo que tiendo a mirar las cosas siempre bajo el prisma de distintas escalas.

Porque se puede mirar desde una óptica general.

Aunque, si me voy a mí propio mundo, la cuestión es diferente…En algún momento, recuerdo que la vida sigue a escala universal, gira el planeta, las estrellas siguen muertas sólo que brillan, caen gobiernos, mueren niños de hambre, el calor es insoportable... Y sin embargo, es mi dolor inmediato el que va extendiéndose por el horizonte.

Ese horizonte que nadie sabe cuando, se volvió del color y la textura de la tapa de un bote de  basura, y no menciono nada del olor.

Y sigo terca en mi senda, no tolero, no quiero, no estoy de acuerdo.

En definitiva: No, así que digo no.

Con las dos letras, como si tuviera más, las diría con todas.

El mundo se ha convertido desde hace tiempo para mí en algo excesivamente inhóspito.

No recuerdo ni siquiera mi infancia como un lugar agradable y familiar.

Quizá naci con una disfunción social que me impide disfrutar de las personas y del mundo... Como sea, es algo ya sin remedio.

Mi rincón existencial es la narrativa, y vivo inmersa entre mundos de papel.

Sí, ya sé que este tipo de declaraciones lleva de forma evidente a comentarios de tipo: "no hay que encerrarse" "corres peligro de alejarte demasiado de la realidad".

La cuestión está en que para mí la realidad es tóxica.

Sufro sarpullidos emocionales cuando entro en contacto con prejuicios que provocan el odio, el miedo, y el horror.  

Y regresar a mi mundo, se impone como una solución inteligente y prudente, porque he descubierto que existen pocos autores que mientan cuando escriben.

Es casi imposible, porque al escribir, nuestros tejidos más profundos quedan al descubierto.

Es un proceso depurativo imposible de falsear.

Cuando las palabras se alinean una detrás de otra, mentir se convierte en una tarea desesperada e imposible.

A lo más que se llega es a un cierto disimulo, a un tenue pudor, que quizá presta a la escritura un tinte casi erótico.

Así que vuelvo de nuevo a sumergirme en mis mundos de papel, a experimentar la vida como algo directo al corazón y lleno de autenticidad.

Fuera quedan los prejuicios, las intrigas, las conspiraciones, la falsedad, la traición y el dolor.

No todo, sólo lo miserable, lo que se hace por nada, por simples sombras de prestigio, por sobras en el reparto de las comodidades.

Los que se gritan por tener el corazón pequeño, el intelecto desperdiciado y el alma débil.

No al machismo, no a la cobardía, no a dejarse llevar, no a esconderse.

No dejaré que me conviertan en un ser humano sin pensamiento propio, sin iniciativa, ni criterio, sin respeto a sí misma, sin coraje, con miedo por los prejuicios.

No dejaré que me conviertan en una víctima.

Y ahora, puede caer plomo derretido y las estrellas pueden apagarse.

 

Desde BC, mi rincón existencial, porque, ¿sabes?

 Hoy he cerrado mi ventana y he pensado en ti, quería recordarte esta mañana, así que si me lees, saludos detrás de esta pantalla de cristal líquido.

Andrea Guadalupe.


                                              Andrea Guadalupe.

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sábado, julio 23

Quizás haya alguien…


Tijuana BC. Jul.  2011.    Quizás haya alguien…

 

Hasta que la muerte nos separe.

El eco de esas palabras pronunciadas por el ministro durante la ceremonia de unión con mi pareja, no habían tomado en cuenta los niveles de testosterona, juventud y placer que le producían a mi compañero, guapo hombre transexual, el retozar en camas ajenas.

Eso puede separar antes que la muerte.

Lo comprobé cuando, le descubrí, desnudo, con una sonrisa estúpida, abrazando a una supuesta amiga en nuestra cama, al regresar de improviso a la casa, debido al olvido de algunas cosas.

Al abrir la puerta, me di cuenta que mis premuras habían terminado, lo mismo que nuestra relación.

Eran años de sueños, ilusiones rosas de un espíritu independiente, tiempo en que pensaba que en el aspecto laboral y emocional, todo estaba adecuado, perfecto.

Sólo que…hasta ese día.

Sin embargo, no me deje abatir por ese golpe, decidí que una relación fallida, no me iba a destruir mi vida.

Así, inicie mi mudanza existencial sin ver atrás, para continuar adelante.

Después de sortear incomodidades, me establecí en mi departamento, pequeño, cierto, sólo que al paso del tiempo, la soledad fue aumentando sus dimensiones.

Aunque aclaro, nunca la quise como inquilina.

Conocí a otras personas, hubo amores que se desvanecieron al amanecer.

Nadie tenía la medida para llenar los vacios de mi alma.

Una noche, en un ensayo de muerte, tuve un sueño, me veía a mi misma, durmiendo de manera serena, y a mi lado, una persona a quien nunca había visto, me abrazaba tiernamente.

La sensación fue tan agradable e intensa, que por un momento, al despertar, creí que era real.

En un principio, sospechaba que esto era debido a mi soledad, y a la intensa presión que había vivido esos días.

Aunque, comencé a preocuparme, cuando percibí, una mañana, en mi almohada, un perfume sutil, dulce, seductor, que no era mío.  

Consulte con mis amistades, me sugirieron que no le diera importancia, que tratara de salir y conocer a alguien.

Sin embargo, no sentía necesidad de compañía, muy íntimamente, pensaba que ya lo tenia.

Aunque, aquella mañana en que al levantarme, descubrí, café recién hecho en la cocina, y ya no lo pensé más.

Fui a visitar a una psiquiatra.

Aquellos medicamentos, me hicieron las noches cortas y vacías, las mañanas frías y difíciles.

Mi extraña visita se había ido, sólo que, una noche, soñé verla cerca de mi cama.

La escuchaba y veía, cargando mucha tristeza, mientras preguntaba: ¿Es esto lo que realmente quieres? ¿Deseas que realmente desaparezca de tu vida?

Era la representación de una pequeña y frágil figura, a punto de derrumbarse.

Desde ese día, he abandonado los medicamentos, ahora vivo como una persona madura, comunicativa, alegre.

Es difícil sentirme sola, aunque no me he comprometido con nadie.

Quizá, haya alguien que me espera cada noche…quizá.

Desde BC, mi rincón existencial, donde la música retro de  Charles Aznavour, me envuelve, haciendo ver mi interior para exteriorízalo.

 ¿Quién? por sustituirme y por destruirme sin contemplación romperá en pedazos todos nuestros lazos y sin compasión mi propio corazón...

Andrea Guadalupe.

 

 

 

   

 


                                              Andrea Guadalupe.

                Tijuana BC. México. Tierra que abraza siempre al regreso, que cobija entre latidos  
                                            sumergidos en una busqueda natural.

                   Desde mi rincón existencial, donde el  sol nace al poniente.