domingo, marzo 13

Mujer de todas las mascaras.

Marzo 2011.  Mujer de todas las mascaras.

 

Querida mía, si volviera a nacer te volvería amar, me volvería a enamorar de ti, ahora soy alguien que ha cambiado su posición en el mundo, se ha comprometido con los animales, con el planeta, tratando de estar en armonía con el cosmos, con el universo, con el plan de Dios.

Te amo como nunca he amado, te amo cuando duermo, te amo después de amarte, te amo en cada átomo que vibra en tu ser, que vibra en mi ser, no sé sí te he visto, en otras existencias pasadas, no sé sí te veré en otras existencias futuras y no me importa mucho.

Te seguiré amando entre mis sueños, entre mis dedos, donde la luz regresa a su origen, comienzo de todo el amor que puede vibrar y expandirse hacia todas las direcciones del Universo.

Te seguiré amando después que mi mirada se apague.

Te buscaré entre las tinieblas, te buscaré como la única salida para volver a casa.

Como la única estrella sobre mi frente, como mi único horizonte.

Yo me enamoré de ti, cuando leía a Hesse, a Kafka, a Gibrán, a Nietzsche.

Me enamoré de ti cuando me adivinaba en tu piel, cuando presentía la luna, sobre tu mirada, profunda como la última estrella, la que cierra los abismos.

Me enamoré de ti cuando soñaba contigo, y seguí enamorada de ti, de tu enigma, de tu secreto, de tus manos pequeñas como la lluvia.

Mi vida no es la misma sí tú no estás, mis lágrimas queman toda la memoria, para que renazca con nuevos ojos, para verte mejor.

Esas lágrimas bajo mi piel, que se mueven invisibles entre las palabras que te escribo, estás y las otras, todas las que te escribo.

Dejé de estar enamorada de ti, sólo para aprender a amarte mejor, aprender a ver sin ningún miedo la vida a la cara, aprender a verme a mi misma a la cara, reconocerme y poder sonreír; cuando pienso en ti, te sueño, te llamo, te nombro en silencio, como esa extraña canción que llevo a modo del eco de la muerte que no me quiere enamorar.

Sí volviera a nacer, te volvería amar, pelearía menos contigo, disfrutaría tu presencia, aprendería tu ser de memoria, tu mirada, para encontrarte más adelante, en otros reinos, otros cielos, te diría: Te amo mucha más veces de las que te lo dije sobre tu piel, en presente, porque sólo en presente te amo, sólo en presente puedo amarte, el pasado no existe, el futuro no existe, no nos pertenece.

Nos pertenece el presente donde te amo mejor cada día, porque tú me enseñaste, como se ama Mi querida mujer de todas las máscaras: Te Amo.

Desde BC, mi rincón existencial de sonrisas y llantos. Andrea Guadalupe.   



                                              Andrea Guadalupe.

                Tijuana BC. México. Tierra que abraza siempre al regreso, que cobija entre latidos  
                                            sumergidos en una busqueda natural.

                   Desde mi rincón existencial, donde el  sol nace al poniente.      

 
 


Que tu canto con el mio…


Marzo 2011. Que tu canto con el mio…

 

El pitido anuncia la próxima llegada de La Bestia, o El Tren de la Muerte,  así llaman los centroamericanos al sistema de trenes, una de las travesías mas peligrosas que cualquier persona puede hacer.

La estación de Arriaga, Chiapas se prepara para recibirlo.

Las decenas de migrantes salen del albergue "Hogar de la misericordia"; otros más lo hacen de entre la maleza, que en señal de respeto detienen su avance al pie de las vías del ferrocarril, todos revolotean como palomillas alrededor de un foco.

Todos son un manojo de ilusiones buscando arrebatar una oportunidad a su flaco futuro.

Es el ferrocarril Chiapas-Mayab de la Costa que llevará a decenas de migrantes a Ixtepec, Oaxaca, y de ahí "pues nadie sabe"; "todos queremos llegar al norte, aunque pocos sabemos en dónde estamos".

Casi la totalidad desconoce la geografía mexicana.

No importa la hora que sea, el sueño no los vence; a la una y cuarto de la madrugada se escuchó el rugir del tren y el golpeteo de los vagones en la estación de Arriaga, cuarenta y cinco minutos después continuó su camino hacia Oaxaca con cien migrantes centroamericanos abordo. La mayoría de ellos viajarán atados al lomo del vagón "porque si nos dormimos nos caemos". Muchos son primerizos en la aventura migratoria.

Finalmente "la pobreza nos expulsó", afirma un nicaragüense de apenas veinte años de edad, en su camino hacia el norte de la república, toca un pueblo llamado La Patrona, cercano a  mi lugar de origen en el Estado de Veracruz, donde existe un grupo pequeño de mujeres que hace algunos años ha hecho suyo el compromiso y la tarea de preparar alimentos para los migrantes centroamericanos que viajan montados en los techos, escaleras y cualquier superficie que les permita transportarse hacia la frontera con Estados Unidos buscando cruzar en busca de trabajo o en busca también de algún pariente que salió de su pueblo rumbo al norte y no se ha vuelto a saber de él.

Las mujeres preparan una sencilla porción de arroz blanco y frijoles negros que colocan en bolsas de plástico; otras lavan botellas de plástico y las llenan de agua para amarrarlas de dos en dos en un hilo que permite tomarlas fácilmente a la pasada del tren.

Una vez preparado el bastimento, se acercan a las vías del tren para ofrecer mientras baja la velocidad de la máquina, el agua y el alimento.

Con alegría extienden sus manos hacia las personas que a su vez toman el abastecimiento con gusto y agradecimiento.

La tarea de entregar lo preparado dura apenas unos minutos, es el final de varias horas de trabajo en comunión mientras conversan, ríen y cuentan anécdotas, las edades de las mujeres van desde los veinte o quizá menos hasta los setenta y tantos años.

La emoción que dejan en su trabajo es premiada con el objetivo alcanzado: repartir toda la comida.

Agitadas, a veces lastimadas las manos por el instante en que la bolsa o las botellas pasa de sus manos a los migrantes, nada disminuye la satisfacción de regalar un poquito de dicha y satisfacción a quienes sin más equipaje que su determinación se lanzan en una aventura donde la inseguridad es el temor mayor.

Por un segundo se establece un lazo y la esperanza se anima en las miradas y en las sonrisas de quienes dan y quienes reciben.

Cuando el mundo nos muestra la crueldad de acciones violentas por todas, cualquiera o ninguna de las razones: combate al crimen, luchas internas entre perseguidos, luchas de liberaciones de un pueblo, violencia doméstica, abuso físico, verbal o financiero, encontramos en las mujeres de este pueblo un paisaje humano del que me gustaría formar parte.

Quizá a muchas se nos ha olvidado por dónde pasa el tren en donde viajan las ilusiones, la esperanza, el porvenir y a muchas con poder se les pierde la oportunidad de brindar lo elemental a quienes viajan con nada más que necesidad y sueños por la vida.

Desde BC, mi rincón existencial…quiero sonriente amiga, que el tiempo nos sea abundante, que tu canto con el mío, se confunda con los millones de voces que lo cantan en el mundo.

Andrea Guadalupe.


                                              Andrea Guadalupe.

                Tijuana BC. México. Tierra que abraza siempre al regreso, que cobija entre latidos  
                                            sumergidos en una busqueda natural.

                   Desde mi rincón existencial, donde el  sol nace al poniente.      

 
 


Con terror, angustia y dolor.


 

Marzo 2011.    Con terror, angustia y dolor.

Las imágenes sacudían sin finalizar, eran las escenas de cuando el mar cambiaba su domicilio a las ciudades, sin aviso, sin cuidado.

La pesadilla se hizo realidad y las zonas costeras más cercanas al terremoto en Japón, se perdieron debajo de un alud de autos, de madera, de animales, de personas.

El mundo entero vivió la madrugada del 11 de marzo con terror, angustia y dolor.

Primero una alerta de tsunami para Rusia, Indonesia.

Luego los pronósticos se acercaron a Hawái.

Chile comenzó a evacuar sus islas. ¡Chile!.

Entonces debían llegar primero a sus vecinos más cercanos, Estados Unidos y México.

Sí, México entró a la lista de países posiblemente afectados.

México, Guatemala, Perú... toda la América Latina y el oeste californiano.

Baja California, encabezada por Tijuana… ¿dijeron Tijuana?

Sí, las costas de BC serían el primer punto de llegada de los efectos del tsunami de acuerdo con la directora de Protección Civil Federal que aparecía, ya avanzada la mañana, ante medios nacionales en vivo, junto a funcionarios de Comunicaciones y Transportes y la Armada de México.

De cómo le vayan a las playas de BC, veremos cómo será en el resto del Pacífico mexicano, dijeron los enviados del gobierno federal.

Ninguno Secretario de Estado, en Chile, era el presidente quien encabezaba el operativo de evacuación de sus islas.

También en Guatemala, su Presidente salía en medios.

El presidente mexicano Felipe Calderón aparece en pantalla y da un mensaje a la nación.

Esto ya no estaba bien, el noticiario Milenio transmitía el arrastre de millones de toneladas de agua y basura, segundos antes excelentes construcciones del arte nipón e impresionantes campos agrícolas, impecables naves industriales que se estrellaban a un muro de contención calculado, ahora se sabe, para resistir lo que sea, menos la embestida de un maremoto derivado de un sismo de 8.9 grados Richter.

Para que se den una idea, explica el jefe del sistema sismológico nacional, este sismo es 30 veces más potente que el terremoto que devastó la capital de México en 1985, aquél día que el Distrito Federal volvió a fundarse.

¡30 veces!", repitió el conductor.

30 veces más potente, peligro moderado, tsunami que destroza todo, las playas de BC, son el punto de llegada, habla el presidente Calderón... el coctel perfecto para que cientos salieran de sus casas, los que podían, a los cerros más cercanos.

Este fue el día que en BC, se respiraba miedo.

Andrea Guadalupe.


                                              Andrea Guadalupe.

                Tijuana BC. México. Tierra que abraza siempre al regreso, que cobija entre latidos  
                                            sumergidos en una busqueda natural.

                   Desde mi rincón existencial, donde el  sol nace al poniente.      

 
 


8 de Marzo, este día no deben decirnos felicidades.


Marzo 2011.   8 de Marzo, este día no deben decirnos felicidades.

 

Por coincidencia, casualidad, o cualquier otro sinónimo de lo mismo, el día 8 de marzo, mientras compartíamos la hora de la comida en el trabajo, un compañero manifestaba sus inquietudes, muy aturdido: Tengo la sospecha de que mi mujer es parte de la banda de los Zetas.

¡Ups! ¿Por qué?

Porque cada vez que me reclama algo, me amenaza y siempre termina.... ¡sacándome una lana!

De plano, yo no sé que quieren las inches viejas…

Desgraciadamente, mi compañero, no es el único confundido.

¿Qué queremos las mujeres?

Esa es pregunta que se han hecho durante siglos los hombres.

 Bueno: yo les diré qué queremos las mujeres.

Lo que las mujeres queremos, primero, es que entiendan que este día no deben decirnos felicidades.

No es el Día de la Madre, baboso.

La celebración fue creada para recordarle al mundo que, aún en estos tiempos, las mujeres seguimos siendo víctimas de segregación.

Sí, ¿En serio quieren saber qué queremos las mujeres?

Bueno, pues de entrada que dejen de pensar por nosotras.

Que dejen de decir; todas están locas.

 Que entiendan que esos días, no son un pretexto para ningunearnos, que nuestros días son mejores que los cinco minutos de muchos hombres, que nuestros días, son parte del propio ser, como lo es el respirar para ustedes.

Queremos poder salir a las calles vestidas como nos dé la gana, sin tener que preocuparnos porque un imbécil nos diga alguna tontera en la calle, o quiera meter mano, o se nos frote por detrás.

El que existan vagones y autobuses especiales para mujeres es una gran medida, aunque al mismo tiempo debería ser una vergüenza como sociedad, pues su existencia indica que no existe capacidad de respetarnos, de convivir con nosotras.

Queremos que el cuidarse sea cosa de dos.

Que asuman que, así sea con una mísera gota, ustedes también son responsable de un embarazo.

Que nosotras no estamos condenadas a las pastillas y sus malestares; las inyecciones y su tormenta hormonal.

 Queremos que sepan, y que lo sepan bien, que también ponemos el cuerno.

Que entiendan que no somos nosotras quienes escogemos el sexo de un bebé y que se dejen de prejuicios y aprendan a pedir toallas femeninas en la farmacia.

Que aprendan a tender una inche cama y que le pierdan el miedo al jabón para lavar trastes, pues está científicamente demostrado que no produce caída de pene ni cáncer testicular.

Que no anden diciendo que ayudan en la casa o con los niños, pues se les olvida que esas también son sus obligaciones.

Nos encantaría que dejaran de ser indecisos.

Que se arriesguen de vez en cuando, que acepten que no saben hacer todo, que a veces es necesario contratar a alguien.

Que se olviden de que son el hijo de mami, y que dejen de pedir la sopa como ella la hacía.

Y, claro, que recuerden que bañarse todos los días no es opción, sino obligación.

Cuando se vean agonizando por una gripa, quisiéramos que, aunque sea por una sola vez, sintieran lo que es una contracción a la hora de parir.

También queremos que aprendan a bailar, y  que bailen con nosotras, no con las otras.

Queremos que el cielo les ilumine mandándoles un rayo a sus genitales, cada vez que se olviden que en el sexo debemos disfrutar dos, ¡no sólo ustedes!

En resumen: lo que las mujeres queremos, es que se comporten como hombres

No como egoístas incultos, y aunque no lo crean, también queremos que cuando vayan al baño,  ¡le atinen!

Y, claro, bajen la tapa del excusado.

8 de Marzo, este día no deben decirnos felicidades.

Desde BC, mi rincón existencial, donde cualquier queja, sugerencia o mentada, me la pueden hacer llegar a mi correo electrónico.  Andrea Guadalupe.


                                              Andrea Guadalupe.

                Tijuana BC. México. Tierra que abraza siempre al regreso, que cobija entre latidos  
                                            sumergidos en una busqueda natural.

                   Desde mi rincón existencial, donde el  sol nace al poniente.